Sanidad revisa la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva para frenar la violencia obstétrica

Sanidad actualiza la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva para reforzar la autonomía de las mujeres y combatir la violencia obstétrica en España.

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Imagen de archivo de la ministra de Sanidad, Mónica García. A. Pérez Meca - Europa Press

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La ministra de Sanidad, Mónica García, ha anunciado que el Gobierno está inmerso en la actualización de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva con el fin de mejorar la atención durante el embarazo, el parto y el posparto, y prevenir la violencia obstétrica.

“Debemos seguir avanzando para que el embarazo, el parto y el posparto sean atendidos de forma segura, respetuosa y centrada sobre todo en la autonomía, en las decisiones y las necesidades de cada una de las mujeres”, ha señalado García durante la sesión de control en el Senado, en respuesta a la pregunta de la senadora de EH Bildu Olaia Duarte.

Para avanzar en una mejor atención a madres y recién nacidos, la titular de Sanidad ha remarcado que es imprescindible “desterrar” aquellas prácticas que no aportan beneficios clínicos, que restringen la autonomía de las mujeres y que no han demostrado mejorar los resultados en salud.

En esta línea, García ha explicado que la revisión de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva pretende asegurar el “pleno ejercicio” de los derechos reproductivos y fortalecer la autonomía de las mujeres en la toma de decisiones, “con información clara, completa y libre de juicios”.

Asimismo, ha insistido en que el objetivo es atender la diversidad de situaciones y reducir las desigualdades en salud, al tiempo que se refuerza la formación y las competencias de los profesionales que acompañan el embarazo y el parto, eliminando procedimientos desfasados.

“Nuestro objetivo es maximizar la seguridad de la madre del bebé, garantizar la mejor calidad asistencial y reforzar esta información que le decía, este acompañamiento y la autonomía de todas las decisiones que estén relacionadas con la salud reproductiva y con los cuerpos de las mujeres. Desde el Ministerio de Sanidad vamos a seguir trabajando para que los derechos reproductivos sean una realidad en todo territorio”, ha enfatizado.

Aun así, la ministra ha admitido los “avances” y los “pasos importantes” que se han producido en España en los últimos años para combatir la violencia obstétrica. Ha puesto de relieve que hoy hay más protocolos que impulsan un parto “respetado” y que buscan disminuir las intervenciones que no suponen ningún beneficio.

“Además apuestan por favorecer el piel con piel y el acompañamiento en todo momento. También hemos reforzado la información y reforzado el consentimiento. Cada vez más hospitales trabajan con planes de parto y con modelos de decisiones compartidas, donde la mujer participa”, ha explicado García.

La ministra ha añadido que el “liderazgo” de las matronas se ha incrementado en los últimos años, al igual que la confianza de las mujeres en estas profesionales: “Sabemos que todavía hay mucho camino que recorrer, hay mucho margen de mejora y que, por supuesto, tenemos que seguir avanzando”.

“El 40% de las mujeres han sufrido violencia obstétrica en España”

Durante su intervención, la senadora de EH Bildu Olaia Duarte ha denunciado que casi el 40 por ciento de las mujeres que han dado a luz en los últimos años en España afirman haber padecido este tipo de violencia obstétrica.

“Esta violencia, que ha sido naturalizada e invisibilizada durante muchas generaciones, es hoy en día, gracias al feminismo, un concepto cada vez más escuchado presente en temas de conversación coloquiales, en medios de comunicación o en círculos profesionales. Sabemos que la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva medio menciona esta realidad, pero no suficiente”, ha apuntado Duarte.

En su intervención, ha subrayado que no se trata de simples errores médicos ni de casos aislados, sino de “vulneraciones” ligadas al control de los cuerpos reproductivos de las mujeres. “Hablamos de intervenciones innecesarias con consecuencias para la salud física, de inducciones no justificadas, de programaciones de parto dependiendo de los días festivos del calendario más que de las necesidades físicas, separaciones inmediatas del bebé y procedimientos similares”, ha detallado.

Por este motivo, ha reclamado avanzar hacia el reconocimiento de esta forma de “violencia machista” mediante medidas concretas. “La ley de la vecina Portugal o la llamada ley Adriana de Chile pueden ser algunos espejos en los que mirarnos en este trabajo”, ha finalizado.