Sanidad se alineará con los médicos para exigir a las CCAA las mejoras del Estatuto Marco que no fija la ley

Mónica García apoyará las demandas médicas y presionará a las CCAA para aplicar las mejoras del Estatuto Marco que no quedan recogidas en la ley.

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La ministra de Sanidad, Mónica García, ha manifestado que está “totalmente de acuerdo” con las reivindicaciones que han llevado a los médicos a convocar una huelga semanal al mes contra el Estatuto Marco y que, en consecuencia, “irá de la mano” de los facultativos para reclamar “a todas y cada una de las comunidades autónomas” aquellas mejoras que no quedan reguladas por ley en dicho Estatuto.

En una entrevista en el pódcast ‘Carne Cruda’, recogida por Europa Press, ha insistido en que el Gobierno central carece de competencias para fijar salarios, dimensionar las plantillas o determinar una organización concreta de los servicios; “a partir de aquí, las que tienen que hacer su trabajo son las comunidades autónomas que tienen que retribuir bien y que retener bien a los profesionales”, ha subrayado, remarcando la responsabilidad autonómica en la mejora de las condiciones laborales.

García ha explicado que el nuevo Estatuto Marco, que aún debe recibir el visto bueno definitivo del Consejo de Ministros, constituye “un primer paso” que establece “límites” a las CCAA frente a los abusos acumulados en los últimos años. “Después de 23 años, esta es la primera vez que se pone la primera piedra para la mejora”, ha recordado, defendiendo que el texto sirve como marco común mínimo sobre el que las autonomías deben avanzar.

Entre las principales demandas de los médicos figuran que las guardias pasen a ser de 12 horas, voluntarias, mejor remuneradas y con descansos efectivos; reclaman también jornadas equiparables al resto del personal sanitario, un estatuto específico que recoja la singularidad de la profesión, refuerzo de las plantillas, mejoras retributivas y la posibilidad de adelantar la edad de jubilación.

Al hilo de estas peticiones, la ministra ha puntualizado que las guardias no pueden configurarse como voluntarias, dado que “no podemos dejar la asistencia de los pacientes al albur de las necesidades de los profesionales”, y ha precisado que el Estatuto Marco pone fin a las guardias de 24 horas, fijando un máximo de 17 horas seguidas —equivalentes a dos turnos consecutivos de tarde y noche—, con descansos obligatorios antes y después, dejando a las comunidades la opción de reducirlas a 12 horas si así lo deciden.

Respecto a la equiparación de las jornadas y a su organización interna, ha recalcado que el Estatuto únicamente puede marcar topes generales, mientras que la planificación concreta corresponde a las CCAA, y ha advertido de que el modelo de trabajo médico no es plenamente comparable al de enfermería, que se está utilizando como referencia en el debate.

“Las enfermeras tienen otra organización, y es que una de cada tres semanas hacen cuatro, cinco, seis noches. [...] Eso a los médicos, ni aquí en España ni en ningún sitio del mundo, nunca nos ha cuadrado esa organización. ¿Por qué? Porque no perdemos la continuidad de nuestros pacientes”, ha explicado, defendiendo la necesidad de preservar la relación continuada con los pacientes en la organización de las guardias médicas.

La titular de Sanidad ha rechazado la creación de un Estatuto propio para los médicos, argumentando que ya cuentan con un capítulo específico y que “porque las especificidades de los profesionales médicos, de los médicos, caben en un estatuto común”. A su juicio, impulsar un texto separado supondría “fragmentar el sistema”; además, ha recordado que la jubilación anticipada en España no se calcula por horas trabajadas, sino por años cotizados.

García ha señalado que uno de los grandes problemas que afrontan los médicos, y en general el conjunto de profesionales sanitarios, es el déficit de personal. No obstante, ha puesto en valor que el Gobierno ha incrementado en un 15% las plazas de Medicina en la universidad pública y en un 40% las plazas MIR y del resto de FSE, pasando de unas 8.000 a algo más de 12.000, con el objetivo de reforzar la oferta de especialistas en los próximos años.

“Faltan médicos, faltan enfermeras, faltan médicos en la universidad y faltan médicos trabajando y faltan médicos en el MIR”, ha observado, advirtiendo de que la escasez se agravará en el futuro por la evolución demográfica y las jubilaciones previstas en la profesión.

“Tenemos que decidir como país que tenemos que pagar mejor a nuestros profesionales pero que también necesitamos más profesionales y eso depende de los presupuestos generales del Estado y de las prioridades que tengamos como país. Ahora mismo la sanidad tiene una caja y en esa caja nos tiene que dar para todos, nos tiene que dar para todos en la sanidad pública, tiene que dar para mejorar las condiciones y tiene que dar para contratar más gente y todo eso se tiene que hacer de manera paulatina”, ha añadido, apelando a un pacto de país que permita reforzar la sanidad pública de forma progresiva.