El Ministerio de Sanidad ha abierto a consulta pública un proyecto de Real Decreto que regulará la promoción, la publicidad, el patrocinio y la venta de sucedáneos de leche materna y otros productos vinculados, con la finalidad de fijar un marco estatal que ordene las prácticas comerciales y refuerce la protección de la lactancia materna.
La propuesta contempla medidas inmediatas para su control, en coherencia con la normativa europea vigente y el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna. El texto plantea su regulación tanto en las estrategias de marketing tradicionales como en el marketing digital. También prevé limitar la promoción en centros sanitarios, de forma que estos espacios no puedan utilizarse para publicitar productos incluidos en el citado Código.
Entre las medidas previstas figura asegurar que los centros sanitarios adquieran por los cauces ordinarios de compra los sucedáneos de leche materna necesarios para los lactantes que no reciben pecho; prohibir cualquier tipo de donación o patrocinio al sistema sanitario procedente de empresas que comercialicen sucedáneos de leche materna y productos relacionados (incluidas las personas profesionales sanitarias y sus asociaciones); imponer a las personas profesionales sanitarias la obligación de declarar cualquier aportación que reciban de fabricantes y distribuidores de sucedáneos de leche materna; y reforzar los mecanismos de supervisión del cumplimiento del futuro real decreto.
La justificación de esta normativa se apoya, además, en el llamamiento de la Asamblea Mundial de la Salud de 2025, que urge a los Estados a reforzar sus marcos jurídicos para controlar la comercialización de sucedáneos de la leche materna, productos afines y otros alimentos destinados a bebés y niños pequeños, incluyendo de forma específica el entorno digital.
En este sentido, el Ministerio considera imprescindible adaptarse al ecosistema en línea, tras constatarse un fuerte incremento de las campañas de marketing en redes sociales y a través de influencers. “Resulta indispensable regular estas nuevas formas de comunicación comercial para que no eludan las restricciones aplicables a los medios tradicionales, garantizando la protección de la salud y un entorno digital seguro para las familias”, afirma.
El proyecto también se integra en el Plan Estratégico Nacional para la Reducción de la Obesidad Infantil 2022-2030 (PENROI), que contempla la puesta en marcha de un sistema de control de la promoción comercial de los sucedáneos de la leche materna, con arreglo a la legislación europea y al Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Asimismo, impulsa la elaboración de un código de buenas prácticas comerciales y de transparencia en el ámbito sanitario para las empresas vinculadas a la alimentación infantil, siguiendo las directrices de la OMS.
Paralelamente, la iniciativa da cumplimiento a la hoja de ruta fijada en el Convenio entre el Ministerio de Sanidad y la Iniciativa para la Humanización en la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia, así como en el Grupo de Trabajo Nacional de la Lactancia Materna. Igualmente, se ajusta a las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas que, en su séptimo examen a España, ha señalado como prioridad la plena aplicación del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.
“Hay evidencia de que la promoción indebida de sucedáneos de la leche materna reduce las tasas y la duración de la lactancia, así como mina la confianza de las mujeres en su capacidad para amamantar”, sustenta en su defensa el Ministerio de Sanidad.
Pese a las recomendaciones de la OMS y de otros organismos nacionales e internacionales de ofrecer lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y mantenerla hasta, al menos, los 2 años junto con otros alimentos, las tasas de lactancia materna en España siguen por debajo de lo deseable: un 46,9% de los niños y niñas recibe lactancia materna exclusiva durante 6 meses, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2023.