El Ministerio de Sanidad ha dado a conocer la actualización de la guía de manejo clínico de las enfermedades transmitidas por vectores, en la que por primera vez se incorporan de forma específica las patologías vinculadas a las garrapatas. Con esta revisión se pretende reforzar la capacidad de respuesta del sistema sanitario y mejorar su coordinación con Salud Pública ante un conjunto de enfermedades cuya importancia ha ido en aumento en España.
El documento reúne y ordena las principales patologías relacionadas con la picadura de garrapatas presentes en nuestro país. Entre ellas se incluyen la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, la fiebre exantemática mediterránea, la borreliosis de Lyme, la fiebre recurrente, la anaplasmosis, la babesiosis, la tularemia, la fiebre Q y el síndrome alfa-gal.
La guía ofrece recomendaciones detalladas para el diagnóstico clínico y el diagnóstico diferencial de estas enfermedades, teniendo en cuenta la amplia variabilidad de sus manifestaciones, que pueden ir desde cuadros leves hasta formas graves que precisan ingreso hospitalario. Asimismo, se describen criterios de sospecha clínica basados en la historia epidemiológica, como la presencia de picaduras en áreas de riesgo o la visita reciente a espacios naturales.
Igualmente, el texto actualiza los procedimientos de confirmación diagnóstica mediante pruebas de laboratorio y concreta las pautas de tratamiento y el seguimiento clínico adaptados a cada una de las patologías. Se hace hincapié en que una identificación temprana de los casos resulta fundamental para favorecer una mejor evolución clínica y disminuir la aparición de complicaciones.
La guía resalta también la responsabilidad de los profesionales sanitarios en la protección de la salud colectiva. Una notificación adecuada de los casos al sistema de vigilancia epidemiológica se considera esencial para conocer la distribución geográfica y la tendencia de estas enfermedades y, en función de ello, poder aplicar medidas de control en el entorno de los casos detectados.
La revisión de la guía se ha llevado a cabo con un enfoque multidisciplinar, contando con la colaboración de profesionales de atención primaria, del ámbito hospitalario, de los servicios de urgencias y de la asistencia extrahospitalaria de diversas sociedades científicas, así como de especialistas en salud pública y de laboratorios, entre ellos el Centro Nacional de Microbiología.
Esta medida se integra en el Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores, sustentado en el enfoque “Una Sola Salud”, que promueve la coordinación entre la salud humana, la salud animal, la conservación del medio natural y la gestión integrada del vector.