La aseguradora Sanitas ha lanzado una campaña para desmontar algunos de los mitos más extendidos que pueden comprometer la salud bucodental. En este marco, la entidad insiste en que las variaciones en la tonalidad de los dientes forman parte de la normalidad y no guardan una relación directa con la presencia o ausencia de patología.
La compañía detalla que el color de las piezas dentales está condicionado por el grosor del esmalte y por la dentina situada por debajo. Con motivo del Día Mundial de la Salud Bucodental, que se celebra este viernes, 20 de marzo, Sanitas recuerda que el estado de la boca está muy ligado a los hábitos diarios y al nivel de información sobre el cuidado de dientes y encías. Determinadas creencias generalizadas llevan a considerar como normales señales que no lo son o a sustituir rutinas eficaces por otras poco adecuadas.
“Uno de los principales problemas que tenemos en consulta es que muchos pacientes llegan cuando la enfermedad ya está avanzada”, ha indicado el odontólogo del equipo de Innovación y Calidad Clínica de Sanitas Dental, Antonio Longo, al advertir de que estos falsos mitos pueden favorecer, entre otros efectos, la acumulación de placa bacteriana, un elemento clave en la aparición de caries y enfermedades periodontales.
Además, ha señalado que existen procesos que “son reversibles en fases iniciales”. No obstante, “si no se identifican a tiempo, pueden evolucionar hacia pérdida de soporte del diente o lesiones más profundas, como es, por ejemplo, en el caso de caries incipientes que no se detecten y traten a tiempo”.
“Uno de los ejemplos más comunes son las caries interdentales que, si no acudimos a revisiones, no se pueden ver a simple vista y alcanzan el nervio, requiriendo tratamientos más complejos, como una endodoncia o incluso la colocación de una corona”, ha continuado Longo, que puntualiza que esta progresión no se explica solo por una higiene deficiente.
El sangrado al cepillarse revela inflamación y no debe ignorarse
Entre las creencias erróneas que Sanitas quiere corregir figura la idea de que el sangrado durante el cepillado es algo habitual. La entidad recalca que este síntoma delata inflamación gingival. La acumulación de placa en el margen de la encía favorece el crecimiento de bacterias y desencadena gingivitis y que, si no se trata, puede extenderse a los tejidos de soporte del diente y derivar en periodontitis graves con riesgo de pérdida dentaria.
La compañía subraya también que la placa bacteriana se controla mediante una técnica de cepillado correcta, y no aplicando demasiada fuerza. En fases tempranas, tanto la caries como la enfermedad periodontal suelen cursar sin dolor, pero la destrucción del tejido dental o del hueso de soporte puede avanzar de forma silenciosa.
Sanitas aclara igualmente que, en la mayoría de los casos, la halitosis se debe a la actividad de las bacterias en la cavidad oral. Del mismo modo, precisa que los colutorios, pese a su posible efecto químico, no son capaces de retirar mecánicamente la placa adherida a la superficie del diente.
“La salud bucodental no depende solo de la frecuencia del cepillado, sino de cómo se interpreta lo que ocurre en la boca”, ha expresado Longo, que ha agregado que “normalizar ciertos signos o confiar en soluciones parciales puede generar una falsa sensación de control”. “La revisión periódica, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta, sigue siendo una herramienta clave para prevenir complicaciones”, ha finalizado.