El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha solicitado que la futura reforma de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales incorpore la detección de oficio de los riesgos psicosociales en cada puesto de trabajo. Esta petición se ha presentado dentro de sus alegaciones al anteproyecto de modificación normativa, actualmente en fase de consulta pública.
En la misma línea, la organización sindical reclama al Gobierno y a las comunidades autónomas que impulsen en el ámbito sanitario la identificación automática, y por iniciativa de la propia administración, de los posibles riesgos psicosociales al evaluar un puesto de trabajo, en lugar de que tenga que ser la persona trabajadora quien los pida expresamente a la administración o al empleador. SATSE viene defendiendo esta reivindicación en las distintas mesas de negociación y espacios de diálogo con el Ministerio y las consejerías de Sanidad, así como con las empresas sanitarias privadas.
El Sindicato rechaza que, como sucede ahora, sea el profesional quien deba solicitar un análisis de los riesgos psicosociales de su puesto, al entender que estos deben estudiarse y valorarse de manera integral y en todos los ámbitos, con el objetivo de poner en marcha medidas que eviten sus efectos sobre la salud laboral, como el estrés, el síndrome de Burnout, la ansiedad o la depresión.
Según encuestas periódicas realizadas por la propia organización, nueve de cada diez enfermeras manifiestan sufrir estrés y siete de cada diez profesionales declaran padecer el síndrome de Burnout (profesional quemado). Del mismo modo, nueve de cada diez aseguran experimentar nerviosismo, ansiedad, temor, angustia y problemas de sueño, y ocho de cada diez señalan alteraciones del apetito.
SATSE subraya que enfermeras y fisioterapeutas constituyen colectivos especialmente vulnerables a la mayoría de los riesgos psicosociales identificados por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) y la Agencia Europa para la Seguridad y Salud en el Trabajo (EU-OSHA), entre ellos la carga de trabajo excesiva, la falta de autonomía, las agresiones, el acoso laboral y el sexual o por razón de sexo, la temporalidad e inestabilidad en el empleo y las dificultades para conciliar la vida personal y profesional.
Junto a esta detección previa y de oficio de los riesgos psicosociales, SATSE demanda que los servicios de prevención de riesgos laborales lleven a cabo evaluaciones periódicas de los puestos de trabajo. En su opinión, el problema actual es que estos servicios suelen intervenir cuando el conflicto o la patología ya se ha manifestado, en lugar de actuar de forma preventiva.
El Sindicato incide, además, en que la actuación de estos servicios se orienta principalmente a los riesgos de tipo físico, mientras que los psicosociales apenas se consideran. Por ello, considera imprescindible reforzar las plantillas de los servicios de prevención, ya que en la actualidad se encuentran infradotadas y no pueden asumir adecuadamente el volumen de tareas que tienen encomendado.