El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha reclamado este lunes a las comunidades autónomas que se impliquen de forma activa en la puesta en marcha y desarrollo de los avances recogidos en el anteproyecto de Ley de Estatuto Marco, con el fin de garantizar plantillas de enfermeras acordes a las necesidades reales de cada servicio de salud.
La organización sindical ha explicado que este texto normativo, consensuado entre el Ministerio de Sanidad y las organizaciones del Ámbito de Negociación, entre ellas SATSE, deja claro que los servicios de salud deben asumir su responsabilidad en la planificación de recursos humanos para atajar problemas como la precariedad laboral, la elevada temporalidad y la sobrecarga asistencial, considerados elementos "estructurales" del sistema sanitario.
“De todo ello, no solo se beneficiarán los profesionales, sino que también lo harán de manera directa los pacientes y usuarios de la sanidad pública”, ha remarcado el sindicato, que vincula la mejora de las condiciones laborales con una atención sanitaria de mayor calidad.
Entre las medidas contempladas, el anteproyecto prevé la creación de un Registro Estatal de Personal Estatutario que facilite una planificación adecuada de las necesidades de personal, así como el control y seguimiento de la temporalidad y una mejor coordinación de las políticas de recursos humanos en todo el territorio.
Este registro incorporará un conjunto mínimo de datos que deberá estar disponible para las mesas sectoriales y el Ámbito de Negociación, de manera que las organizaciones sindicales puedan ejercer su labor de supervisión sobre el empleo público en el Sistema Nacional de Salud (SNS).
En este sentido, SATSE ha reclamado que el nuevo registro se ponga en marcha "con agilidad" tras la aprobación de la ley, para no repetir la experiencia del Registro Estatal de Profesionales Sanitarios (REPS), que, según recuerda, lleva más de 12 años pendiente de completarse y aplicarse plenamente.
En relación con el REPS, el Estatuto Marco, en su artículo 21, vuelve a poner el foco en una "asignatura pendiente y no aprobada" por parte de las comunidades autónomas: la obligación de que sus servicios de salud remitan de forma ordinaria y sin retrasos los datos de los profesionales sanitarios al Ministerio de Sanidad para su inclusión en este registro estatal.
El sindicato ha incidido en que ha sido y sigue siendo un "caballo de batalla" que las mesas de negociación dispongan de una radiografía actualizada y basada en datos objetivos para poder abordar la planificación de las plantillas, tanto en el presente como a futuro. "Algo que parecen no compartir muchas administraciones sanitarias públicas que hacen de la opacidad y falta de transparencia su 'modus operandi", ha denunciado.
Planes de ordenación y ratios enfermeras
Por otro lado, SATSE ha destacado que el anteproyecto de Ley de Estatuto Marco establece que los planes de recursos humanos deberán negociarse en la mesa sectorial y hacerse públicos de forma periódica. En estos procesos, se deberán contemplar unas "ratios adecuadas" que permitan dimensionar correctamente las plantillas.
En este contexto, la organización ha recordado la iniciativa legislativa popular (ILP) sobre ratios enfermeras que se presentó en el Congreso de los Diputados y ha reiterado su confianza en que finalmente salga adelante.
Asimismo, ha explicado que los planes de ordenación deberán concretar los criterios para definir los puestos de difícil cobertura y remitirse a la Comisión de Recursos Humanos del SNS, que será la encargada de analizar las necesidades existentes en cada ámbito.
El nuevo Estatuto Marco también prevé que, en el seno de la mesa sectorial, se negocien las medidas necesarias para planificar las necesidades de personal y programar de manera periódica las convocatorias de selección, promoción interna y movilidad, así como los cambios en la distribución de efectivos o en los requerimientos de personal.
SATSE ha recalcado que estos "importantes pasos", alcanzados "gracias a la presión y propuestas" de los sindicatos en el Ámbito de Negociación durante los últimos tres años, no deberían sufrir "ninguna zancadilla" por parte de las consejerías responsables de la planificación y gestión de los recursos humanos en la sanidad.
“Enfermeras, fisioterapeutas y resto del personal constituyen el principal motor del Sistema Nacional de Salud”, ha concluido la organización, insistiendo en que unas plantillas suficientes y bien planificadas son esenciales para garantizar la sostenibilidad del sistema público.