SEICAP advierte que el asma infantil requiere un control constante y no debe abordarse solo ante la aparición de síntomas

SEICAP alerta de que el asma infantil exige control diario y enfoque preventivo para evitar crisis graves y limitar el impacto en la vida del menor.

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SEICAP señala que el asma infantil "requiere un seguimiento continuado" y que no debe tratarse solo cuando hay síntomas SEICAP

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El coordinador de la Unidad de Alergología y Neumología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba y presidente de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), el doctor Javier Torres Borrego, ha insistido en que el asma en la infancia “requiere un seguimiento continuado”, remarcando que no puede limitarse a tratarse únicamente cuando se manifiestan síntomas.

Esta patología precisa “un enfoque preventivo para evitar recaídas y problemas a largo plazo”, ha explicado. Durante una crisis asmática, los bronquios se estrechan, se inflaman y pueden llenarse de secreciones, lo que dificulta el flujo de aire y origina los signos típicos de la enfermedad. “Estos episodios no aparecen de forma aislada”, ha recalcado.

Coincidiendo con la conmemoración, este martes 5 de mayo, del Día Mundial del Asma, la sociedad científica ha recordado que se trata de una de las enfermedades respiratorias crónicas más habituales en la población infantil. Se define por una inflamación mantenida de las vías aéreas, capaz de provocar tos, pitos (sibilancias), opresión torácica, sensación de falta de aire y dificultad respiratoria.

SEICAP señala que, en España, se calcula que aproximadamente un 10 por ciento de niños y adolescentes conviven con esta enfermedad. Aunque en muchos casos los síntomas son leves o aparecen de forma esporádica, un control inadecuado puede desembocar en crisis severas que repercuten tanto en la calidad de vida del menor como en la dinámica familiar. Por ello, los especialistas subrayan que la estrategia más eficaz consiste en un tratamiento antiinflamatorio diario, orientado a mantener a raya la inflamación y a reducir el riesgo de exacerbaciones.

En esta línea, Torres Borrego ha recalcado que un elevado número de crisis se podría evitar con un abordaje correcto del asma. En sintonía con el lema de la ‘Iniciativa Mundial para el Asma’ (GINA, por sus siglas en inglés) para 2026, ha incidido en la urgencia de asegurar que todos los pacientes tengan acceso a inhaladores antiinflamatorios y sepan utilizarlos de forma adecuada.

Estas crisis “son los episodios que más alertan a las familias, pero no siempre coinciden con todo lo que está ocurriendo en los bronquios”, ha señalado el pediatra, jefe de la Sección de Alergología del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la SEICAP, el doctor Jaime Lozano Blasco. Ha añadido que, “aunque el niño se encuentre aparentemente bien, el proceso inflamatorio puede mantenerse”.

Se infravalora la gravedad real del asma infantil

En relación con ello, ha advertido de que el uso exclusivo de medicación de rescate, como los broncodilatadores, no permite un control adecuado del asma. Estos fármacos proporcionan alivio rápido y pasajero de los síntomas, pero no actúan sobre la inflamación subyacente. Torres Borrego ha puntualizado que, “en pacientes con síntomas infrecuentes o leves, pueden ser útiles en momentos concretos, pero con frecuencia se tiende a infravalorar la enfermedad”.

“El uso exclusivo de la medicación de rescate se asocia a un mayor riesgo de crisis graves y a una peor evolución del asma”, ha concretado. Por su parte, Lozano Blasco ha detallado que “la aparición frecuente de tos, pitidos, sensación de presión en el pecho, dificultad para respirar, despertares nocturnos o la necesidad habitual de recurrir a la medicación de rescate son indicadores de que el asma no está adecuadamente manejada”.

Asimismo, Torres Borrego ha recalcado que no se deben asumir como normales las limitaciones para realizar actividades cotidianas. En este sentido, Lozano Blasco ha subrayado que “hoy en día existen suficientes herramientas para que cualquier niño o adolescente con asma pueda jugar, hacer deporte y beneficiarse de todas las ventajas de estas actividades, siempre que la enfermedad esté bien controlada”.

Los especialistas insisten en que el seguimiento periódico por parte del pediatra es esencial, ya que “el objetivo es evitar las exacerbaciones y mantener una buena evolución de la enfermedad a largo plazo”, ha indicado Torres Borrego. Para lograrlo, recuerdan la relevancia de mantener el tratamiento preventivo diario, actuar sobre los factores de riesgo identificados y cumplir de forma estricta las pautas individualizadas en cada paciente.