SEMDOR y SEDCYDO marcan claves para diferenciar el dolor dental del orofacial y acertar con el tratamiento

SEMDOR y SEDCYDO explican cómo diferenciar el dolor dental del orofacial para evitar errores diagnósticos y mejorar el tratamiento del paciente.

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Las sociedades científicas españolas Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR) y de Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial (SEDCYDO) han difundido una serie de recomendaciones para ayudar a profesionales y pacientes a distinguir el dolor dental del orofacial y poder así aplicar el tratamiento más adecuado. Ambas entidades recuerdan que el dolor localizado en la boca no tiene por qué originarse siempre en una pieza dental.

“El dolor orofacial es un ejemplo claro de por qué necesitamos evaluación precisa y coordinación asistencial: cuando el dolor afecta a funciones básicas, como masticar o dormir, no podemos permitir que quede infraidentificado o mal orientado”, ha subrayado el presidente de la primera de estas sociedad científicas, el doctor Luis Miguel Torres, quien ha añadido que “la clave es diagnosticar bien para tratar mejor y evitar cronificación”.

Coincidiendo con la celebración este viernes, 20 de marzo, del Día Mundial de la Salud Bucodental, SEMDOR y SEDCYDO han recordado que estructuras como los músculos masticatorios, la articulación temporomandibular (ATM), los ligamentos y los nervios pueden provocar un dolor que el paciente percibe como si fuera dental, aun cuando no haya caries, infección ni fractura que lo justifique.

Este tipo de dolor orofacial repercute de forma directa en la rutina diaria, ya que puede dificultar acciones tan básicas como comer, articular palabras, conciliar el sueño o incluso realizar una apertura bucal normal, generando un círculo de limitación funcional y malestar mantenido en el tiempo. Por ello, insisten en la necesidad de una valoración clínica que vaya más allá de lo aparentemente obvio y que incorpore, cuando sea necesario, una visión multidisciplinar, coordinando la Odontología con otros especialistas para ajustar el abordaje al mecanismo del dolor.

En esta línea, el presidente de SEDCYDO, Miguel de Pedro, ha señalado que “las estructuras de la boca y la cara -músculos, articulación mandibular, ligamentos y nervios- pueden generar un dolor que se siente como dental aunque no lo sea”. “Identificar de dónde viene realmente el dolor es parte esencial del trabajo del odontólogo”, ha puesto de manifiesto.

Función mandibular y señales de alerta

Dentro de esta evaluación, la observación de la función mandibular se considera una herramienta diagnóstica clave, ya que analizar cómo varía el dolor al abrir la boca, masticar o hablar permite orientar si el origen es dental, muscular o articular. Asimismo, una cefalea que se intensifica con el movimiento mandibular puede estar vinculada a trastornos temporomandibulares, que el odontólogo puede diagnosticar y tratar en el marco de un abordaje interdisciplinar.

Como conclusión, ambas organizaciones destacan tres señales útiles para guiar la evaluación clínica: en primer lugar, un dolor que cambia con el movimiento mandibular; además, que el dolor no se corresponda con una lesión dental visible; y, por último, la presencia de dificultad para abrir la boca o una sensación de rigidez en la zona.