Las técnicas de intervencionismo guiadas por ecografía, entre ellas las terapias regenerativas y la propia ecografía, se han consolidado como un “pilar fundamental” para el diagnóstico y el abordaje del dolor reumático y de la patología reumatológica en la práctica clínica, tal y como señala la doctora Paz Collado, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Severo Ochoa (Madrid).
La especialista destaca que, dentro de este campo, se recurre de forma habitual a procedimientos como la artrocentesis y las infiltraciones intraarticulares y periarticulares, especialmente indicadas en enfermedades articulares crónicas. Junto a ellas se emplean técnicas “más avanzadas”, entre las que se incluyen el tratamiento de calcificaciones, el bloqueo y la neurolisis de nervios periféricos, así como diversas intervenciones sobre la columna vertebral en pacientes con dolor crónico refractario de origen mecánico, degenerativo o neuropático.
“El intervencionismo mínimamente invasivo se consolida como una alternativa segura y eficaz dentro del abordaje del dolor, especialmente en patologías como el dolor lumbar, sacroilíaco y en grandes articulaciones”, ha subrayado Collado, que figura además como una de las coordinadoras de la 2ª Escuela “SER-Javier Vidal” de habilidades en procedimientos intervencionistas, impulsada por la Sociedad Española de Reumatología con la colaboración de Nordic Pharma los días 17 y 18 de abril.
Plasma rico en plaquetas y terapias regenerativas
Por otro lado, el doctor Álvaro García Martos, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario del Tajo (Madrid), detalla que las terapias regenerativas, como el plasma rico en plaquetas (PRP), resultan especialmente adecuadas en fases iniciales o moderadas de la enfermedad y actúan mediante un mecanismo complejo de carácter regenerativo. Según recuerda, los estudios preclínicos y los ensayos clínicos disponibles, aunque todavía limitados, han apuntado un “beneficio potencial” en patologías como la artritis reumatoide refractaria, la esclerosis sistémica localizada y la osteonecrosis.
“El plasma rico en plaquetas representa un cambio de paradigma, ya que no solo busca aliviar el dolor, sino también intervenir en los mecanismos biológicos de la enfermedad, favoreciendo la reparación tisular”, ha apuntado. Además, García Martos indica que este abordaje puede contribuir a mejorar el dolor y la función a medio plazo, con “beneficios sostenidos” en el tiempo, sobre todo a partir de los seis meses.
El reumatólogo remarca que, en términos generales, se trata de “procedimientos seguros, con efectos adversos poco frecuentes y habitualmente leves y autolimitados”. Sin embargo, reconoce que uno de los principales desafíos del PRP es la ausencia de una estandarización clara en su preparación y en la forma de administrarlo, lo que complica la comparación rigurosa de los resultados entre estudios.
Aunque el intervencionismo continúa expandiéndose, este ámbito aún afronta “importantes desafíos”, entre ellos avanzar en la homogeneización de las indicaciones, de las técnicas y del seguimiento de los pacientes, reforzar la investigación en resultados y seguir ampliando la formación específica de los profesionales implicados.
En cuanto a la medicina regenerativa, García Martos señala que las líneas de futuro se orientan al desarrollo de terapias celulares, como las basadas en células madre mesenquimales, que ya han mostrado eficacia en artrosis y resultados prometedores en enfermedades como el lupus, la artritis reumatoide, el síndrome de Sjögren o las espondiloartritis.
“Estamos avanzando hacia una medicina más personalizada, en la que combinamos técnicas intervencionistas con terapias regenerativas no solo para tratar síntomas, sino también para modificar el curso de algunas patologías. El reto ahora es generar evidencia sólida, estandarizar los procedimientos y facilitar el acceso a estas terapias si demuestran ser eficaces en la práctica clínica real”, ha detallado.
En esta línea, la creciente complejidad y el mayor alcance de estos procedimientos hacen “imprescindible” una formación continuada y específica. La organización de la 2ª edición de la Escuela SER “Javier Vidal” responde así al “creciente interés de los profesionales” y subraya la relevancia de la “capacitación en intervencionismo mínimamente invasivo”.
“Tras el éxito de su primera edición, esta nueva convocatoria ha puesto el foco en el papel central de la ecografía en procedimientos tanto periféricos como axiales, ofreciendo alternativas terapéuticas eficaces dentro del manejo integral del dolor”, ha concluido García Martos.