Un amplio estudio relaciona el frenillo lingual corto infantil con más riesgo de apnea del sueño

Un macroestudio vincula el frenillo lingual corto infantil con más riesgo de apnea y alerta del grave infradiagnóstico del AOS en pacientes hipertensos.

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Imagen de recurso de un frenillo lingual. SECOMCYC

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Un estudio internacional que ha analizado a 73.616 menores concluye que los niños con frenillo lingual corto (anquiloglosia) presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar síndrome de apnea obstructiva del sueño (AOS), según los datos difundidos en el Congreso Nacional de la SEORL-CCC.

Es el primer trabajo que asocia de forma directa la aparición del AOS con la presencia de frenillo lingual empleando una metodología basada en “Big Data”. El frenillo lingual corto (anquiloglosia) se define como una anomalía en la que la banda de tejido situada bajo la lengua es demasiado corta o rígida, lo que limita su movimiento. Aunque suele vincularse sobre todo a problemas de lactancia, dificultades en el habla o en la deglución, su posible papel en los trastornos respiratorios durante el sueño ha generado controversia en la comunidad médica durante años.

Para esta investigación se utilizó la plataforma internacional de “Big Data” “TriNetX”, que reúne información clínica procedente de 141 organizaciones sanitarias de distintos países. Los autores compararon dos cohortes de 36.808 pacientes cada una, todos menores de 18 años: un grupo con diagnóstico de anquiloglosia y otro sin dicho diagnóstico, emparejados por variables demográficas.

Los datos obtenidos fueron claros: los menores con anquiloglosia mostraron aproximadamente el doble de probabilidades de padecer apnea del sueño a lo largo de su desarrollo; los niños con frenillo lingual corto tienen un 69 por ciento más de riesgo de desarrollar apnea que los niños sin él; la probabilidad de que un niño con frenillo corto tenga apnea es 1,7 veces mayor que en un niño sin frenillo.

Asimismo, se observó que los niños con anquiloglosia presentaban un 89 por ciento más de riesgo en cada momento de desarrollar apnea en comparación con los controles. En la práctica, esto implica que la apnea se manifestaba antes y con mayor frecuencia en los pacientes con frenillo corto.

Los investigadores señalan algunas limitaciones del trabajo, como la variabilidad en la forma de diagnosticar el frenillo lingual o la ausencia de información detallada sobre la gravedad del AOS. Aun así, destacan que se trata del primer análisis de gran tamaño que confirma de manera sólida esta relación.

En el proyecto han participado especialistas del Hospital Quironsalud Marbella, Hospital Quironsalud Campo de Gibraltar, Hospital Universitario Virgen de Valme (Sevilla), Hospital Universitario Fuenlabrada (Madrid), Hospital Sanitas La Zarzuela (Madrid) y School of Medicine Ribierao Preto - Universidad de Sao Paulo (Brasil).

Infradiagnóstico de la apnea del sueño en pacientes con hipertensión

En el mismo Congreso se han dado a conocer también los resultados de una investigación con 5.300 pacientes de Atención Primaria, que pone de manifiesto que la apnea del sueño (AOS) está gravemente infradiagnosticada en personas con hipertensión arterial.

Un equipo del Hospital Clínic, la Universitat de Barcelona y otros centros catalanes revisó las historias clínicas de 5.347 pacientes hipertensos atendidos en Atención Primaria y comprobó que solo el 2,1 por ciento contaba con un diagnóstico confirmado de apnea obstructiva del sueño (AOS), pese a que la literatura científica estima que entre un 30 por ciento y un 50 por ciento de estos pacientes deberían presentar ambas patologías.

El síndrome de apnea obstructiva del sueño (AOS) se define por pausas repetidas de la respiración durante el descanso nocturno. Mantiene una estrecha relación con la hipertensión arterial, en especial con la hipertensión resistente, y eleva de forma notable el riesgo de infarto, ictus y otros eventos cardiovasculares graves. Pese a esta relevancia clínica, el trabajo constata que el AOS continúa fuertemente infradiagnosticado en el ámbito de la Atención Primaria, donde se controla a la mayoría de los pacientes con hipertensión.

Entre los 5.347 hipertensos evaluados, solo 108 (2,16%) tenían registrado un diagnóstico de apnea del sueño, cuando los estudios internacionales apuntan a que hasta la mitad de los pacientes con hipertensión resistente podrían padecer AOS.

Además, la mayoría de los casos identificados se diagnosticaron de forma tardía, tras derivaciones a neumología por sospecha clínica avanzada, y no se disponía de un protocolo estructurado de cribado en las historias médicas. El perfil más frecuente fue el de varones (75%), con un 61 por ciento de mal control de la presión arterial antes de tratar el AOS, pese a recibir múltiples fármacos antihipertensivos.