Un ensayo respalda el cierre percutáneo de la orejuela como alternativa a la anticoagulación en fibrilación auricular

Un gran ensayo internacional demuestra que el cierre percutáneo de la orejuela izquierda es tan eficaz como la anticoagulación y reduce a la mitad los sangrados.

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El cierre percutáneo de la orejuela izquierda con el dispositivo “Watchman” se ha confirmado como una opción tan eficaz como los anticoagulantes orales para evitar eventos embólicos en pacientes con fibrilación auricular no valvular, según los datos del ensayo clínico internacional “Champion-AF”.

Este trabajo, presentado en el último congreso del American College of Cardiology y difundido en “New England Journal of Medicine”, ha incluido a 3.000 pacientes atendidos en 141 hospitales de 16 países, tres de ellos españoles. Los participantes fueron asignados al azar a tratamiento con anticoagulantes o a una intervención para el cierre de la orejuela izquierda.

Tras un seguimiento de tres años, los investigadores concluyen que el cierre de la orejuela auricular izquierda no resulta inferior a la terapia con anticoagulantes orales en la prevención de eventos embólicos, con el ictus como principal complicación evaluada. Además, la técnica se asocia a una reducción cercana al 50 por ciento en los episodios de sangrado, incluso al incorporar las posibles complicaciones derivadas del propio procedimiento.

Desde la Fundación EPIC subrayan que estos resultados refuerzan la evidencia disponible y confirman que el cierre percutáneo no solo constituye una alternativa para pacientes con contraindicación a la anticoagulación, sino que podría extenderse a un grupo de pacientes mucho más amplio.

Hacia un nuevo enfoque terapéutico

Las conclusiones de este ensayo apuntan a un posible cambio de paradigma en el abordaje de la fibrilación auricular, al permitir que profesionales y pacientes valoren de forma personalizada sustituir un tratamiento farmacológico crónico por una intervención única.

En el contexto español, esta nueva estrategia podría afectar potencialmente a hasta un millón de personas en tratamiento anticoagulante por fibrilación auricular. Tradicionalmente, estos pacientes han recibido fármacos como “Sintrom” o anticoagulantes orales directos, que han supuesto un avance en seguridad y comodidad al evitar controles analíticos frecuentes.

No obstante, el riesgo de hemorragia sigue siendo una limitación importante de estas terapias. En este escenario, el cierre percutáneo de la orejuela izquierda, origen de hasta el 90 por ciento de los trombos cardíacos en esta enfermedad, se perfila como una herramienta clave para disminuir las complicaciones hemorrágicas sin perder eficacia en la protección frente a embolias.

“Los resultados del ensayo abren la puerta a que un porcentaje significativamente mayor de pacientes, más allá del perfil clásico con contraindicación a anticoagulantes, pueda beneficiarse de esta técnica mínimamente invasiva, realizada mediante catéter y sin necesidad de cirugía abierta”, ha afirmado el presidente de la Fundación EPIC, Armando Pérez de Prado.

El especialista, jefe de la Unidad de Cardiología Intervencionista del Hospital Universitario de León, centro que ha participado en el ensayo, ha destacado el “alto nivel” de la cardiología intervencionista española al integrarse en proyectos de esta envergadura. “Su liderazgo en el reclutamiento de pacientes subraya tanto la experiencia clínica como la capacidad investigadora de los centros españoles en estudios internacionales de alto impacto”, ha resaltado.