Un equipo científico del National Jewish Health, junto con varias instituciones colaboradoras de Estados Unidos, ha identificado un mecanismo esencial que sostiene la fibrosis pulmonar persistente y ha propuesto una estrategia con potencial para revertir este proceso.
La investigación, difundida recientemente en “Nature Communications”, muestra que la proteína BCL-2 interfiere en la reparación normal del tejido pulmonar y que, al bloquearla, podría recuperarse la función respiratoria. La fibrosis pulmonar, incluida la fibrosis pulmonar idiopática (FPI), es una patología progresiva y con elevada mortalidad, caracterizada por la aparición de cicatrices que reducen de forma notable la capacidad pulmonar.
Uno de los principales obstáculos en el abordaje de esta enfermedad ha sido aclarar por qué las células encargadas de formar cicatrices, los fibroblastos, continúan activas en vez de desaparecer de manera natural tras la agresión al tejido.
En este trabajo, los autores comprobaron que la alta expresión de BCL-2 permite a dichos fibroblastos escapar de la muerte celular programada, acumularse en el pulmón y favorecer la formación constante de tejido cicatricial. Además, el grupo investigador observó que la inhibición de BCL-2 mediante una terapia dirigida reactivó los mecanismos fisiológicos de eliminación celular, disminuyó la fibrosis y mejoró tanto la arquitectura como la función pulmonar en modelos preclínicos.
Impacto de la inhibición de BCL-2 en la fibrosis pulmonar
“Nuestros hallazgos demuestran que BCL-2 desempeña un papel fundamental al permitir que los fibroblastos dañinos sobrevivan y mantengan la fibrosis. Al inhibir terapéuticamente esta vía, logramos promover la eliminación de estas células y restaurar aspectos clave de la arquitectura pulmonar normal. Esto abre una nueva e importante vía para posibles estrategias de tratamiento”, ha indicado David Riches, jefe de la División de Biología Celular de National Jewish Health y autor principal del estudio.
El trabajo también puso de manifiesto que los fibroblastos con expresión de BCL-2 adquieren rasgos propios del envejecimiento celular, o senescencia, lo que impulsa aún más la evolución de esta patología crónica. El análisis de muestras de tejido pulmonar humano confirmó la presencia de estas células senescentes, positivas para BCL-2, en pacientes con fibrosis pulmonar, reforzando así la relevancia traslacional de los resultados.
“Este estudio proporciona evidencia contundente de que la resistencia a la muerte celular y el desarrollo de la senescencia están estrechamente relacionados en el desarrollo de la fibrosis persistente”, ha manifestado Elizabeth Redente, profesora de medicina en National Jewish Health y primera autora del estudio. “Dirigirse a BCL-2 no solo mejora la supervivencia de los fibroblastos, sino que también ayuda a interrumpir la biología subyacente que mantiene la progresión de la enfermedad”, ha añadido.
Del mismo modo, la administración de un inhibidor de BCL-2 redujo de forma notable la carga fibrótica, mejoró la oxigenación y restauró en parte la estructura pulmonar normal en modelos preclínicos, lo que apunta a un importante potencial para su futura traslación a la práctica clínica.
Los investigadores subrayan que estos resultados suponen un avance relevante en el conocimiento y en las posibles opciones terapéuticas frente a la fibrosis pulmonar, y abren una vía de esperanza para las personas afectadas por esta enfermedad devastadora.