Un trabajo del Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona propone determinar de forma específica la lipoproteína(a) en todos los pacientes con arterioesclerosis, incluso en aquellos que no reciben tratamiento tras un evento cardiaco, con el objetivo de vigilar y ajustar el control del riesgo de infarto.
El estudio, difundido en la revista “American Journal of Preventive Cardiology”, utiliza datos de más de 1.000 personas en seguimiento en el Hospital del Mar y es “uno de los primeros” análisis epidemiológicos centrados en esta lipoproteína realizados en España, según detalla el centro en una nota de prensa emitida este viernes.
Contar con niveles altos de lipoproteína(a), fracción del colesterol presente en la sangre, se asocia con un riesgo “más elevado” de padecer un infarto u otras enfermedades cardiovasculares.
La investigación ha evaluado las concentraciones de lipoproteína(a) en dos grupos diferenciados: por un lado, pacientes en seguimiento tras haber sufrido un infarto u otro evento cardiaco y, por otro, personas en las que se había identificado arterioesclerosis cardiaca sin que hubieran manifestado síntomas previos.
Resultados del análisis
El cardiólogo del Hospital del Mar e investigador del Grupo de Investigación Biomédica en Enfermedades del Corazón, Mateo Iwanowski, señala que los datos muestran una elevada prevalencia de lipoproteína(a) en quienes ya han padecido un accidente cardiovascular, algo “esperable”, pero también ponen de manifiesto que, entre quienes no han tenido un episodio agudo pero presentan colesterol en las arterias cardiacas, la presencia de esta lipoproteína es muy alta.
“La prevalencia de lipoproteína(a) en este grupo de población es más parecida a la de las personas que han sufrido un infarto que a la población general”, ha detallado Iwanowski.
De acuerdo con los resultados, en las personas que han pasado por un evento cardiovascular, disponer de cifras elevadas de esta lipoproteína en sangre se vincula con una probabilidad un 40% mayor de presentar enfermedad coronaria multivaso, una situación que también se observa en pacientes sin síntomas cardiacos pero con arterioesclerosis.
Medición “de forma sistemática”
Según el jefe de Cardiología del Hospital del Mar y coordinador del mismo grupo de investigación que Iwanowski, Miguel Cainzos-Achirica, el trabajo confirma que en la población los niveles de lipoproteína(a) pueden ser altos “no solo en aquellos que han sufrido un infarto, sino en aquellos asintomáticos con una carga alta de placa ateroesclerótica en sus arterias”.
Esta constatación lleva a los autores a aconsejar que se determine la cantidad de esta lipoproteína en sangre “de forma sistemática” en la población, especialmente en los grupos de mayor riesgo, como las mujeres, que muestran concentraciones más elevadas. Esta medición puede realizarse mediante un sencillo análisis de sangre.