Un experto advierte del preocupante repunte de cáncer colorrectal en menores de 50 años

Un oncólogo de MD Anderson Madrid alerta del aumento de cáncer colorrectal en menores de 50 años y reclama más prevención, cribado y hábitos saludables.

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El jefe de la Sección de Tumores Digestivos del Servicio de Oncología Médica de MD Anderson Cancer Center Madrid - Hospiten, el doctor José Ignacio Martín, ha alertado del “preocupante aumento” de los diagnósticos de cáncer colorrectal en personas por debajo de los 50 años, un fenómeno que, según recalca, no puede explicarse “a los programas de detección precoz” ni “a casos debidos a factores hereditarios”.

Frente a esta tendencia, ha indicado que “estamos viendo una tendencia a la estabilización de los casos en mayores de 50 años”, mientras que, en términos globales, y de acuerdo con el informe de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ‘Las cifras del cáncer en España 2026’, el cáncer colorrectal se sitúa como el tumor con mayor número esperado de diagnósticos este año en ambos sexos, con más de 44.000 nuevos casos previstos.

Coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial del Cáncer de Colon, que tiene lugar este martes, 31 de marzo, el grupo sanitario subraya que el incremento de casos en población joven podría vincularse a factores ambientales y al estilo de vida, al tratarse de elementos comunes con independencia del origen geográfico o del sexo del paciente.

Entre los factores modificables, los especialistas señalan la influencia de unos hábitos de vida poco saludables, como el consumo de alcohol y tabaco, el sedentarismo, una dieta desequilibrada que favorezca un exceso de calorías, el desequilibrio energético y la aparición de obesidad. Todos estos elementos se relacionan con un incremento en la probabilidad de desarrollar este tipo de tumor.

Junto a estos condicionantes, diversos trabajos científicos apuntan también a posibles alteraciones del microbioma intestinal, que podrían guardar relación con el uso inadecuado de antibióticos en edades tempranas, bien como tratamiento directo o a través de su presencia en la cadena alimentaria. “Debemos conocer y controlar aquellos comportamientos en los que podemos tener control, que aumentan el riesgo de padecer un cáncer colorrectal”, ha remarcado Martín.

En esta línea, el oncólogo recuerda que “los hábitos de vida recomendados para evitar su desarrollo son: realizar ejercicio físico de forma regular, no fumar, no consumir alcohol, seguir una dieta mediterránea basada en frutas, verduras y rica en fibra, y evitar dietas hipercalóricas, carnes rojas y alimentos ultraprocesados”, en un escenario en el que los pacientes jóvenes suelen llegar a la consulta con la enfermedad en fases más avanzadas.

Diagnósticos más tardíos y tumores más agresivos en jóvenes

Esta detección tardía podría explicarse, según los especialistas, por una menor percepción del riesgo en este tramo de edad y por la ausencia de programas de cribado específicos para estos pacientes. Además, los tumores que aparecen en personas jóvenes presentan con mayor frecuencia rasgos biológicos más agresivos y una mayor proporción de localización en el recto, lo que complica su tratamiento.

Desde MD Anderson Cancer Center Madrid - Hospiten detallan que, entre las señales de alarma más habituales, figuran el sangrado en las heces (rectorragia), cambios en el aspecto de las deposiciones y la modificación persistente del ritmo intestinal. El cribado se considera la herramienta fundamental para la detección precoz, basado en el test de sangre oculta en heces (TSOH), aunque actualmente se dirige a personas de entre 50 y 69 años. Por este motivo, algunas sociedades científicas estudian la posibilidad de adelantar la edad de inicio hasta los 45 años.

“La detección precoz mediante pruebas de cribado es crucial para la prevención del cáncer colorrectal, ya que permite su diagnóstico en fases premalignas, como son los pólipos, o en fases iniciales en las que la tasa de curación de la enfermedad puede superar el 90 por ciento”, ha explicado Martín, quien añade que “se estima que la realización de pruebas de cribado permite evitar hasta un tercio de las muertes anuales por cáncer colorrectal”.

Avances en cirugía, terapias combinadas y preservación de órganos

En cuanto al abordaje terapéutico, el centro destaca que en los últimos años se han producido avances relevantes. La cirugía mínimamente invasiva, especialmente la asistida por robot, posibilita intervenciones menos agresivas, con menor tasa de complicaciones posoperatorias y una recuperación más rápida para el paciente.

A estos progresos se añaden nuevas estrategias de tratamiento menos invasivas, sobre todo en el cáncer de recto, como el Tratamiento Neoadyuvante Total, que combina quimioterapia y radioterapia antes de la cirugía con el fin de mejorar la tolerancia y optimizar la respuesta, facilitando la preservación del órgano e, incluso, evitando la intervención quirúrgica en determinados casos, con un seguimiento clínico muy estrecho de acuerdo con el protocolo “Watch & Wait”.

“Incluso en la enfermedad metastásica, la correcta integración de los tratamientos sistémicos (quimioterapia, inmunoterapia, dianas moleculares), cirugía y otros tratamientos locales (SBRT o métodos ablativos como la radiofrecuencia) ofrecen una oportunidad de curación a algunos pacientes con cáncer colorrectal metastásico, especialmente aquellos con enfermedad limitada a un órgano, ya sea hígado, pulmón o peritoneo”, ha concluido Martín.