Un neurólogo destaca que la neurorrehabilitación ayuda a mejorar limitaciones motoras en fases concretas del Parkinson

Especialistas de Quirónsalud Bizkaia resaltan cómo la neurorrehabilitación robótica mejora la autonomía y la calidad de vida en personas con Parkinson.

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Neurólogo señala que la neurorrehabilitación permite "mejorar limitaciones motoras" en momentos concretos del Parkinson QUIRÓNSALUD

Neurólogo señala que la neurorrehabilitación permite "mejorar limitaciones motoras" en momentos concretos del Parkinson QUIRÓNSALUD

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El jefe del Servicio de Neurología del Hospital Quirónsalud Bizkaia, el doctor Alejandro Durán, ha subrayado que “la neurorrehabilitación permite, en momentos concretos de la enfermedad del Parkinson, mejorar limitaciones motoras, de coordinación o dolor, lo que se traduce en meses o años de vida con mayor calidad”.

Según ha precisado, “el Parkinson es una enfermedad cuyos síntomas se desarrollan de forma progresiva, generando una discapacidad que avanza lentamente”, y “se manifiesta con lentitud motora, temblor, alteraciones de la marcha y rigidez, lo que acaba afectando a actividades básicas e instrumentales de la vida diaria”.

Coincidiendo con la conmemoración, este sábado 11 de abril, del Día Mundial del Parkinson, y tomando como referencia los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), ha recordado que esta patología afecta a unas 160.000 personas en España. Entre las dificultades más habituales ha mencionado “desde la torpeza manipulativa hasta las caídas o el dolor articular, pudiendo derivar en situaciones de dependencia”.

El especialista ha recalcado que, debido al envejecimiento progresivo de la población y a que la edad es uno de los factores de riesgo más determinantes, el Parkinson se ha transformado en uno de los grandes retos de la sanidad actual. Las previsiones apuntan a que el número de pacientes podría triplicarse en los próximos 25 años. En la actualidad, ya es el trastorno del movimiento más frecuente y la segunda enfermedad neurodegenerativa con mayor incidencia a nivel global, solo superada por el Alzheimer.

Esta dolencia se asocia a una disminución de la dopamina, un neurotransmisor esencial para el control del movimiento y del equilibrio. Por ello, entre sus manifestaciones clínicas más comunes se incluyen el temblor, la rigidez muscular, la bradicinesia (lentitud de movimientos) y la inestabilidad postural.

Neurorrehabilitación robótica y calidad de vida

Ante este escenario, la neurorrehabilitación apoyada en sistemas robóticos se presenta como una herramienta clave para mejorar el día a día de quienes conviven con la enfermedad. La fisioterapeuta y responsable de la Unidad de Neurorrehabilitación Robótica del Hospital Quirónsalud Bizkaia, Sara García Delgado, ha explicado que “cuando una persona llega a la Unidad de Neurorrehabilitación Robótica, lo primero que hacemos es conocerla en profundidad y también es muy importante conocer su entorno para adaptarnos a la realidad”.

Tal y como detalla, “realizamos una valoración exhaustiva para determinar en qué fase se encuentra y poder diseñar un tratamiento individualizado, adaptado a su evolución”, recalcando que “es una carrera de fondo y el tratamiento debe evolucionar con el paciente”.

En paralelo a estas intervenciones, Durán ha apuntado que “hoy en día existen tratamientos farmacológicos que aumentan la esperanza y la calidad de vida de los pacientes con Parkinson”. En el ámbito de la neurorrehabilitación robótica, se emplean de forma destacada exoesqueletos para optimizar la marcha, además de plataformas específicas de entrenamiento del equilibrio y la coordinación.

García Delgado ha señalado que “uno de nuestros principales objetivos es retrasar la evolución de los síntomas, especialmente aquellos relacionados con la marcha y las caídas”, y ha incidido en que, si se logra que una persona “tenga menos riesgo de caerse o que pueda levantarse por sí misma”, se está “hablando de autonomía”.