Un neurólogo destaca que uno de cada tres pacientes con Parkinson no presenta temblor

Un neurólogo de Los Madroños alerta de que uno de cada tres pacientes con Parkinson no tiembla y detalla otros síntomas tempranos y tratamientos eficaces.

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El neurólogo del madrileño Hospital Universitario Los Madroños de Brunete, el doctor Iván Iniesta, ha recalcado que, “en uno de cada tres pacientes” de Parkinson, “el temblor no está presente”, motivo por el que este centro ha puesto el foco en otros signos más discretos que pueden adelantar el diagnóstico de esta enfermedad.

“La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico de origen desconocido que afecta a unas 135.000 personas en España”, ha manifestado el especialista, para después precisar que “su principal característica es la bradicinesia o lentitud en el movimiento que se asocia a rigidez y a temblor de reposo”. “Típicamente, comienza afectando a un lado del cuerpo provocando lentitud, torpeza y rigidez”, ha añadido.

Coincidiendo con la conmemoración, este sábado, 11 de abril, del Día Mundial del Parkinson, el Hospital Universitario Los Madroños ha puesto de relieve otros síntomas tempranos, como la pérdida de olfato, considerada una de las señales iniciales, aunque también puede aparecer ligada a otras patologías. Asimismo, ha remarcado la relevancia de los trastornos del sueño.

“Provoca agitación nocturna con sueños vívidos, o pesadillas; acompañadas de alteraciones en el movimiento, siendo frecuente hablar o gesticular durante la noche”, ha señalado Iniesta. A estos signos se suman, con frecuencia, una sensación de fatiga persistente, no vinculada al esfuerzo físico, y el estreñimiento.

Alteraciones emocionales y otros síntomas sutiles

CAMBIOS EN EL ESTADO DE ÁNIMO

El neurólogo ha indicado que también son habituales las alteraciones en el estado de ánimo, con la aparición de apatía, ansiedad y depresión. “Es habitual que estos síntomas se atribuyan a factores psicológicos o al propio envejecimiento, si bien pueden formar también parte del inicio de la enfermedad o de una reacción adaptativa a la misma”, ha declarado este especialista.

Entre otros posibles signos se encuentran las dificultades cognitivas leves, como problemas de atención, concentración y una mayor lentitud en el pensamiento, así como variaciones en la voz y en la expresividad facial. “El diagnóstico de la enfermedad de Parkinson es eminentemente clínico, es decir, basado en la anamnesis y en el examen neurológico”, ha sostenido Iniesta, quien ha añadido que, “en muchos casos, los primeros síntomas pueden ser sutiles, no motores y difíciles de identificar”.

“A diferencia de la enfermedad de Alzheimer, en la enfermedad de Parkinson existen tratamientos eficaces que, aunque no son curativos, pueden ayudar a controlar los síntomas y retrasar su progresión, mejorando significativamente la calidad de vida del paciente”, ha subrayado. Por último, ha recordado que “administrada en comprimidos, la levodopa se transforma en dopamina dentro del cerebro, siendo la pérdida de neuronas que contienen este neurotransmisor lo que provoca esta enfermedad neurodegenerativa”.