Un referente en Dermatología defiende que la IA puede eliminar las listas de espera

El dermatólogo Pablo Ortiz Romero defiende que la IA transformará el diagnóstico cutáneo, reducirá biopsias y ayudará a eliminar las listas de espera.

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Experto asegura que "la IA puede acabar con las listas de espera en Dermatología" FUNDACIÓN RAMÓN ARECES

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El jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, el doctor Pablo Ortiz Romero, ha destacado que “la Inteligencia Artificial (IA) puede acabar con las listas de espera en Dermatología”, lo que permitirá que los especialistas se concentren “en los casos más difíciles”.

“En unos años, la IA resolverá los diagnósticos fáciles”, ha señalado, insistiendo en que “se ha demostrado que es mejor que trabajen juntos una máquina y un humano a que trabaje una máquina sola o un humano solo”. “Eso, probablemente, va a ser el futuro de la Dermatología”, ha indicado durante su intervención en la Fundación Ramón Areces.

Según ha explicado Ortiz Romero, esta transformación ya se percibe en la práctica asistencial diaria. En el terreno del diagnóstico, la combinación del ojo clínico y la biopsia se ve claramente reforzada por herramientas de IA. Un ejemplo es 'Pander', un sistema de IA multimodal específico para Dermatología, entrenado con dos millones de imágenes procedentes de 11 hospitales australianos, que ha demostrado ser un 10 por ciento más eficaz que los dermatólogos en la detección temprana de melanoma y hasta un 16 por ciento más preciso en otras enfermedades cutáneas.

La integración de este sistema con 'Vectra', un equipo que genera un modelo corporal en 3D mediante 40 cámaras, ha hecho posible revisar cerca de 500 pacientes con alrededor de 200.000 lesiones, clasificar de forma exacta 2.600 lunares e identificar 216 tumores malignos. “La máquina les estaba diciendo a los dermatólogos: de estas 200.000 lesiones, estaos pendientes de estos lunares que sí son importantes”, ha remarcado.

“La IA mostró, además, capacidad pronóstica solo con la foto del primer día, superando parámetros como ulceración o grosor, y fue un 10 por ciento mejor que la media de los humanos y un 3 por ciento mejor que el mejor humano”, logrando reconocer de forma temprana tres de cada cuatro lesiones que terminaron siendo melanoma, frente al 30 por ciento de acierto por parte de los especialistas, ha añadido.

Asimismo, se ha referido al Sistema Nacional de Salud de Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés) y 'Skin Analytics', una plataforma que combina cuestionarios con la toma de imágenes para emitir posteriormente sus propias conclusiones. “Si decide que es benigno, le da el alta al paciente y nunca más le va a ver un médico por esa lesión, logrando una precisión del 99,7 por ciento, comparado con equipos de dermatólogos que se quedaron en el 98,9 por ciento de acierto”, ha apuntado.

Menos biopsias y seguimiento en tiempo real

De cara al futuro, Ortiz Romero prevé una reducción progresiva del número de biopsias y una monitorización en tiempo real de los pacientes. En esta línea, ha resaltado la utilidad de biomarcadores como la interleuquina 6 para identificar de forma precoz reacciones adversas a fármacos y poder intervenir antes de que se produzca daño. Igualmente, ha puesto en valor el avance de los dispositivos 'wearables' o de llevar puestos, cada vez más presentes en el control de patologías cutáneas.

El también catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha recordado que, a nivel global, 2.000 millones de personas sufren algún trastorno dermatológico y que más del 40 por ciento de los adultos europeos presenta al menos una enfermedad de la piel cada año, siendo el cáncer cutáneo el tipo de tumor más habitual.

En su opinión, en un contexto en el que gana peso la Dermatología estética, se hace imprescindible avanzar hacia la superespecialización y la creación de consultas monográficas de alta complejidad. Del mismo modo, ha puesto el foco en la importancia de la prevención y en el impacto de las campañas de sensibilización, que abren la puerta a una posible disminución de la incidencia de melanomas.

Por último, ha pronosticado que “muchas enfermedades genéticas se van a poder curar”, y ha descrito en Oncología el paso del modelo de talla única a la Medicina personalizada y de precisión, con subtipos biológicos de melanoma (mucosa, ocular, acral, cutáneo) y mutaciones concretas. “Dentro de una población que tiene una enfermedad determinada, no son todos iguales”, ha recalcado.