Un tercio de quienes van al dentista arrastra tratamientos pendientes, según el Barómetro de salud bucodental

Un barómetro de IO revela más tratamientos pendientes, visitas preventivas al dentista al alza y el impacto del estrés y la estética dental en la autoestima.

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El 32 por ciento de las personas que acuden al dentista reconoce “tener pendiente” algún tratamiento bucodental. Entre quienes arrastran estos procedimientos sin realizar, el 43 por ciento lo atribuye al elevado coste o a su situación económica, mientras que un 15 por ciento lo pospone por pura pereza, de acuerdo con el Barómetro de salud bucodental en España 2026.

El informe, promovido por Institutos Odontológicos (IO), se ha elaborado a partir de 1.750 entrevistas a usuarios de servicios de odontología y concluye que casi nueve de cada diez encuestados consideran que una buena sonrisa ayuda “a ligar más y a conseguir trabajo”.

En detalle, el 42 por ciento se muestra totalmente convencido de que una sonrisa “bonita” facilita ligar, y el 46 por ciento se declara parcialmente de acuerdo con esta idea. En el terreno profesional, el 30 por ciento cree firmemente que una buena sonrisa favorece la búsqueda de empleo, y el 55 por ciento se manifiesta “algo de acuerdo” con esta percepción. Además, el 57 por ciento asegura haber atravesado situaciones desagradables por el estado de salud o la apariencia de su boca, como molestias dentales, mal aliento o vergüenza al sonreír.

El director general de IO, Roger Sobrepera, señala que, tras los tres años de publicación de este barómetro, han detectado una “evolución positiva” en la frecuencia de visitas al dentista, en los hábitos de higiene y en la relevancia que se concede a escuchar a los profesionales “antes de adoptar prácticas que pueden ser perjudiciales”.

La nota media con la que los encuestados valoran su sonrisa se mantiene en el 7,2, la misma calificación que otorgan a su salud bucodental en general, y dos de cada diez se puntúan por encima del 9. Paralelamente, el 25 por ciento evita hablar, sonreír en fotografías o encender la cámara en videollamadas, y el 9 por ciento admite que “la insatisfacción con su sonrisa le afecta negativamente a la autoestima”.

Papel preventivo de las revisiones

Según el estudio, la función preventiva de la consulta odontológica se ha afianzado entre los pacientes. Seis de cada diez personas acuden al dentista para “realizarse revisiones o chequeos rutinario”, mientras que solo el 9 por ciento lo hace por una urgencia. Frente a una molestia dental, el 84 por ciento “no deja pasar más de una semana sin pedir cita con su dentista”.

La apuesta por la prevención ha impulsado también la frecuencia de las visitas. Aunque la media anual se sitúa en 2,1 visitas, ha crecido un 5 por ciento el grupo de pacientes que acude al dentista dos o tres veces al año, que ya representa el 44 por ciento del total. Así, el 60 por ciento de los participantes va al dentista dos o más veces al año, frente al 40 por ciento que solo lo hace una vez.

El aumento de la frecuencia es especialmente notable entre los menores de 50 años. En la franja de 18 a 35 años, el porcentaje de quienes acuden dos o tres veces al año ha pasado del 38 al 44 por ciento en el último ejercicio analizado.

Con estos datos, el dentista se consolida como el especialista médico al que más se acude, por delante incluso del médico de cabecera. Entre los encuestados, el 18 por ciento lleva más de un año sin visitar a su médico de familia, mientras que, en el caso del oftalmólogo y del dermatólogo, los porcentajes ascienden al 57 y al 69 por ciento, respectivamente.

Estrés y salud de la boca

La encuesta de Institutos Odontológicos también examina el vínculo entre el estrés y la salud bucodental. La autopercepción del nivel de estrés obtiene una media de 5,8 puntos, que sube a 6,3 entre los 18 y 35 años y alcanza los 6,5 en el grupo de 36 a 50 años.

Entre las principales manifestaciones asociadas al estrés destacan el bruxismo, que afecta al 40 por ciento de los participantes, y la tensión mandibular o el dolor al masticar, que rondan el 35 por ciento. El informe recuerda que el estrés puede favorecer un mayor consumo de alimentos azucarados, la sequedad o sensación de boca pastosa, el deterioro de la salud de las encías y una menor atención a la higiene oral diaria.

Hábitos de higiene bucodental

En lo relativo a la higiene, más de la mitad de los encuestados sustituye el cepillo manual o el cabezal del cepillo eléctrico al menos cada tres meses, tal y como recomiendan los odontólogos. Cuatro de cada diez, en cambio, alargan este cambio hasta los seis meses o más.

A la hora de escoger la pasta dentífrica, los participantes priorizan factores como la protección de las encías (26%), la adaptación a la sensibilidad dental (25%) o el control del sarro y la placa (19%). Los aspectos estéticos, como el efecto blanqueador o el aliento fresco, también han ganado peso en la decisión de compra.

En cuanto a las fuentes de información, la mayoría, un 60 por ciento, se inclina por expertos y profesionales de la odontología. Los influencers y las marcas de productos dentales son la referencia para informarse, respectivamente, del 16 y el 14 por ciento.

El último apartado del barómetro analiza la relación entre pacientes y clínicas dentales. La cercanía al domicilio (36 %) y el trato amable y cercano (35 %) continúan siendo los motivos principales para elegir centro. También tienen un papel relevante las recomendaciones de amigos y padres (29 %) y el hecho de que la familia acuda a la misma clínica desde hace años (23 %).