Una alergóloga reclama más investigación del asma con enfoque de género al concentrar las mujeres el 60% de los casos graves

Una alergóloga reclama más estudios sobre asma con enfoque de género, al concentrar las mujeres la mayoría de los casos graves y peor impacto en su salud.

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La alergóloga Mar Fernández Nieto, especialista del Servicio de Alergología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, ha reclamado un mayor esfuerzo investigador sobre las diferencias del asma en función del sexo, recordando que diversos trabajos señalan que las mujeres pueden llegar a suponer hasta el 60 por ciento de los casos de asma grave.

“En estos temas, como en otros, existen todavía pocos estudios de calidad que permitan abordar un manejo terapéutico verdaderamente personalizado con evidencia científica”, ha aseverado durante la III Jornada 'Asma y Mujer', celebrada en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y que ha reunido a especialistas y pacientes.

En la reunión, los expertos han subrayado que el asma aparece en ambos sexos, pero su curso clínico y su severidad muestran diferencias relevantes entre hombres y mujeres, ligadas a factores biológicos, hormonales y también sociales.

Durante la infancia, la enfermedad es más habitual en niños, pero este patrón se invierte tras la pubertad, momento a partir del cual el porcentaje de mujeres asmáticas pasa a ser mayor. El asma grave representa entre el cinco y el 10 por ciento del total de diagnósticos y, según algunos estudios, las mujeres llegan a concentrar hasta el 60 por ciento de estos cuadros.

Como ejemplo, se ha señalado que en la Comunidad de Madrid el 83 por ciento de las muertes por asma registradas en 2021 correspondieron a mujeres, un dato que ilustra el impacto específico de esta patología en la población femenina.

Diferencias biológicas y hormonales

La doctora Fernández Nieto ha detallado que las diferencias clínicas entre sexos se apoyan en una base biológica. “Existen diferencias en el desarrollo del pulmón y de las vías respiratorias entre varones y mujeres que inicialmente favorecen la aparición del asma en los varones, pero que posteriormente, con los factores hormonales, se polarizan hacia las mujeres”, ha apuntado.

En relación con las alteraciones hormonales, la especialista ha señalado que entre el 11 y el 40 por ciento de las mujeres con asma refieren un empeoramiento de los síntomas respiratorios durante el ciclo menstrual, mientras que hasta un 18 por ciento de las gestantes nota que la enfermedad se agrava en el embarazo, porcentaje que puede elevarse hasta el 50 por ciento en los casos de asma grave.

Al mismo tiempo, comorbilidades como la poliposis nasal, la obesidad, los trastornos del sueño o el reflujo gastroesofágico pueden intensificar el asma en distintas etapas de la vida de la mujer.

Además, factores sociales y laborales, como el trabajo nocturno o a turnos, también influyen en la evolución del asma en las mujeres. La evidencia disponible apunta a que la alteración de los ritmos circadianos puede repercutir de forma notable en la salud respiratoria, y varios estudios epidemiológicos han detectado una mayor frecuencia de asma en trabajadoras nocturnas, probablemente asociada a la desregulación del reloj biológico, a cambios hormonales y a un estado proinflamatorio sistémico.

Estos resultados indican que la desincronización del ritmo circadiano podría condicionar la progresión de la enfermedad, aunque los especialistas insisten en la necesidad de realizar más investigaciones que permitan confirmar su relevancia clínica y diseñar medidas preventivas específicas.

Impacto en la salud mental y nuevas publicaciones

La salud mental de las mujeres con asma también puede verse comprometida. De acuerdo con la evidencia científica disponible, la mitad de las pacientes con asma grave sufren depresión y ansiedad.

Las mujeres con enfermedades respiratorias crónicas muestran, además, una peor percepción del control del asma, un mayor deterioro de su calidad de vida y una carga superior de comorbilidades, incluso cuando los parámetros funcionales respiratorios son similares a los de los varones.

Durante la jornada, las pacientes han expresado inquietudes relacionadas con el miedo a los efectos adversos de los tratamientos, sobre todo en mujeres en edad fértil por el posible impacto durante el embarazo. Otra de las dudas frecuentes tiene que ver con la necesidad de asumir el asma como una patología crónica que precisa medicación de mantenimiento diaria, aunque los síntomas parezcan estar bajo control.

En el marco de este encuentro también se ha dado a conocer el segundo libro sobre 'Asma y Género', editado por el Observatorio de Salud. La obra analiza por primera vez el impacto de las enfermedades respiratorias crónicas en la mujer e incluye un prólogo firmado por la doctora Fernández Nieto.