Una neumóloga alerta de que el 70 por ciento de los pacientes con EPOC reciben el diagnóstico cuando la enfermedad ya está avanzada

El 70% de los pacientes con EPOC se diagnostican tarde, con la enfermedad avanzada, lo que dispara la mortalidad y limita las opciones de tratamiento eficaz.

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El 70 por ciento de las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) llegan a la consulta con la patología en fases avanzadas, según ha advertido la especialista en Neumología y jefa de sección del Servicio de Neumología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Myriam Calle.

Durante la jornada formativa “EPOC en primera línea: Claves para comprender una enfermedad invisible”, organizada por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), Calle ha señalado que únicamente alrededor del 20 por ciento de quienes presentan síntomas respiratorios compatibles con esta patología acuden al médico. En la práctica, desde hace dos décadas solo se identifica a uno de cada cuatro pacientes con EPOC.

Este retraso diagnóstico repercute directamente en la mortalidad y en la calidad de vida, ya que la mayoría de afectados han perdido “mucha función pulmonar y es cuando aparecen estas complicaciones”, lo que limita las opciones de intervención precoz y de mejoría clínica.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la EPOC constituye la cuarta causa de enfermedad a escala global. Se calcula que afecta a unos tres millones de personas y provoca en torno a 11.000 fallecimientos en España. En esta patología se produce una obstrucción y daño de la vía aérea, originado por “una consecuencia de una respuesta inflamatoria a agentes que inhalamos, y uno de esos agentes es el tabaco”.

“Es una enfermedad que se produce por una exposición continuada a agentes ambientales, a agentes que inhalamos, que producen un proceso inflamatorio”, ha precisado la especialista.

La Sociedad Española de Neumología prevé que la prevalencia de la EPOC siga aumentando, ligada al envejecimiento de la población, la contaminación ambiental y la exposición al tabaco. Además, las nuevas formas de consumo, como dispositivos electrónicos, harán que a largo plazo crezca el número de casos.

Alta mortalidad y diagnóstico tardío

Las exacerbaciones en la EPOC son “muy frecuentes” y, al detectarse la enfermedad en estadios avanzados, muchos pacientes desarrollan insuficiencia respiratoria y requieren atención urgente. “La mortalidad asociada a una agudización de EPOC que requiere de hospitalización es superior a la mortalidad asociada a un infarto agudo de miocardio”, ha subrayado la neumóloga.

En grandes urbes como Madrid se observa que los pacientes con EPOC son cada vez más jóvenes y aumenta la proporción de mujeres. Un estudio de 2017 situó la prevalencia en la ciudad en un 16 por ciento en mujeres y un 11 por ciento en varones.

Muchos afectados, antiguos fumadores, atribuyen “estos síntomas de tos y expectoración” exclusivamente al consumo de tabaco y “no quieren acudir al médico porque saben que tendrán que dejarlo”.

Por ello, se ha insistido en la necesidad de reforzar la capacidad de los centros de Atención Primaria, dotándolos de recursos, formación y organización para poder realizar espirometrías de forma sistemática, además de ofrecer un abordaje integral de la enfermedad.

Los tratamientos inhalados actuales se basan fundamentalmente en broncodilatadores, dirigidos a aliviar la obstrucción de la vía aérea, y en la prevención de las exacervaciones, ámbito en el que los corticoides inhalados desempeñan un papel importante.

En paralelo, las terapias biológicas, ya consolidadas en el asma, podrían beneficiar hasta al 30 o 40 por ciento de los pacientes con EPOC. En la actualidad hay dos fármacos biológicos aprobados que consiguen reducir en un 35 por ciento las agudizaciones en pacientes muy graves con tratamiento inhalado máximo, aunque siguen pendientes de financiación.

Impacto emocional y falta de recursos específicos

La enfermedad condiciona de forma notable el día a día de quienes la padecen, que ven limitada su autonomía por la sensación de falta de aire y el deterioro funcional, lo que incrementa el riesgo de ansiedad y depresión. La rehabilitación respiratoria y la fisioterapia resultan esenciales para combatir la inactividad y la pérdida de masa muscular asociadas.

María Martín, diagnosticada de EPOC hace 11 años, ha relatado que al inicio nadie sabía explicarle bien en qué consistía su patología y se vio obligada a “gestionar su propia enfermedad”. Al mismo tiempo, ha manifestado que tiene “bastante esperanza” en los tratamientos biológicos.

Las unidades especializadas en EPOC solo están implantadas en torno al 50 o 60 por ciento de los hospitales, una cobertura claramente inferior a la de otras enfermedades respiratorias como el asma.

La portavoz y asesora técnica de la asociación de pacientes con EPOC, APEPOC, Nicole Hass, ha recordado que quienes han sufrido infecciones respiratorias previas presentan un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Hass ha puesto el foco en el papel esencial de los cuidadores, especialmente en los pacientes de mayor edad.

Según ha explicado, la medicina debe ser preventiva, predictiva, personalizada, participativa y poblacional, y los ciudadanos de los 17 sistemas sanitarios tendrían que disponer “el mismo acceso a terapias y a tratamientos”.

Desconocimiento social y necesidad de innovación

El presidente de EPOC España, Iñaki Morán, ha señalado que, en una encuesta realizada a pie de calle, solo dos de cada diez personas sabían qué significan las siglas de esta enfermedad, a pesar de que entre el 2 y el 3 por ciento de los ingresos hospitalarios se deben a exacerbaciones de EPOC. Además, ha recalcado que también existen pacientes, como él, que nunca han fumado.

Morán ha insistido en la urgencia de impulsar la innovación y la investigación, ya que los tratamientos disponibles llevan “15 años sin apenas cambios”.

Terapias biológicas y futuro de la EPOC

El presidente de la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER), Mariano Pastor, ha defendido que “hay que romper el estigma de que la EPOC es una enfermedad autoinfligida por el tabaquismo”.

Asimismo, ha reivindicado la incorporación real de los tratamientos biológicos, la extensión de los programas de rehabilitación respiratoria y una mejor coordinación entre la Atención Primaria y la Atención Hospitalaria para garantizar una asistencia continuada.

De cara a los próximos años, la doctora Myriam Calle ha avisado de que la EPOC aparecerá cada vez con más frecuencia en personas jóvenes, ya que la edad de inicio en el consumo de tabaco sigue descendiendo y se suman nuevas formas de fumar, como los vapeadores o cigarrillos electrónicos.