UNAD impulsa una campaña para denunciar la medicalización del malestar de las mujeres

UNAD alerta del aumento de psicofármacos entre mujeres y lanza una campaña para frenar la medicalización del malestar y promover una atención integral.

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La Red de Atención a las Adicciones (UNAD) ha puesto en marcha este jueves la campaña “Medicarnos no es la única opción”, con la que pretende poner el foco en el consumo de psicofármacos entre las mujeres y reclamar un cambio profundo en la forma de abordar su salud mental para prevenir adicciones.

Coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, la iniciativa cuestiona la respuesta habitual de tratar el malestar femenino casi exclusivamente con fármacos, dejando de lado las causas reales que están detrás de la ansiedad, el insomnio o la tristeza.

“Tranquilizantes y ansiolíticos pueden aliviar temporalmente los síntomas, pero no solucionan el origen del sufrimiento y, en muchos casos, generan dependencia y nuevas adicciones”, explican desde la organización. A partir de este diagnóstico, la campaña defiende una atención integral con perspectiva de género, que priorice la escucha activa, el acompañamiento profesional y el análisis de los factores estructurales que originan ese malestar.

Los últimos datos disponibles, entre ellos la Encuesta EDADES 2024 y los informes del Plan Nacional sobre Drogas, evidencian que en España el uso de hipnosedantes y ansiolíticos es notablemente superior en mujeres que en hombres, situándose entre las sustancias más consumidas después del alcohol y el tabaco.

Esta brecha de género se mantiene en toda la adultez, pero se intensifica con el paso de los años, alcanzando su punto más alto entre las mujeres de 55 a 64 años, franja en la que más de una de cada cinco los ha tomado en el último mes. Entre las adolescentes también se detecta un incremento: cerca del 20 por ciento de las chicas de 14 a 18 años afirma haber consumido hipnosedantes en el último año, frente a menos del 10 por ciento de los chicos.

En esta línea, UNAD advierte de que el uso de estos fármacos se ha triplicado en las últimas dos décadas, “un fenómeno que refleja la medicalización de malestares cotidianos vinculados a la ansiedad, la sobrecarga de cuidados, la precariedad laboral o el impacto de la pandemia de la COVID-19”, apunta.

La campaña

La pieza audiovisual central de la campaña vuelve a contar con la misma actriz que ya participó en la acción de UNAD del 25N, lo que permite enlazar ambas propuestas y dar continuidad al mensaje. En el vídeo se interpela de forma directa al público, mostrando cómo la receta de medicación puede acabar actuando como un mecanismo para acallar a las mujeres, ocultando su sufrimiento y las causas estructurales que lo provocan.

Con un enfoque crítico, la campaña pone sobre la mesa la necesidad de alternativas basadas en la escucha, el acompañamiento profesional y terapias que trabajen el origen de los problemas, subrayando que recetar no es la única vía. De este modo, UNAD insta a garantizar una atención sanitaria con perspectiva de género, que se centre en la escucha y en un acompañamiento real a las mujeres.