El estudio, realizado en el Centro de Cáncer MD Anderson de Houston, abre la puerta a una nueva estrategia: prevenir el cáncer antes de que llegue a desarrollarse, entrenando al sistema inmunitario para reconocerlo y bloquearlo en fases muy tempranas.
Los resultados, publicados en Nature Medicine, suponen uno de los avances más prometedores hasta la fecha en el campo de las vacunas preventivas contra el cáncer.
Qué han logrado exactamente los investigadores
El ensayo ha demostrado que, tras un año de seguimiento, los pacientes tratados con la vacuna experimental Nous-209 no desarrollaron nuevos pólipos avanzados y, en la mayoría de los casos, las lesiones precancerosas existentes no crecieron o incluso disminuyeron.
Según el propio centro investigador, se trata del primer indicio sólido de que es posible intervenir antes de que el cáncer de colon llegue a aparecer, algo que hasta ahora no formaba parte del arsenal terapéutico habitual.
“Es un paso inicial, pero demuestra que la prevención inmunológica del cáncer es viable”, ha señalado Vilar-Sánchez.
A quién va dirigida esta vacuna
El estudio se ha centrado en 45 personas con síndrome de Lynch, un trastorno hereditario que afecta aproximadamente a 1 de cada 270 personas y que eleva hasta 20 veces el riesgo de cáncer de colon a lo largo de la vida.
Los participantes aún no habían desarrollado cáncer, pero sí presentaban pólipos, lesiones consideradas el principal paso previo a la aparición del tumor. Precisamente ahí es donde la vacuna busca actuar: antes del diagnóstico oncológico.
Cómo funciona la vacuna Nous-209
Nous-209 utiliza un adenovirus inactivado (incapaz de causar enfermedad) como vehículo para introducir en el organismo 209 antígenos asociados de forma recurrente a tumores de colon, estómago y endometrio. El objetivo es “enseñar” al sistema inmunitario a identificar esas proteínas como una amenaza. De este modo, los linfocitos T aprenden a reconocer y eliminar células con potencial cancerígeno antes de que formen un tumor.
Resultados clave del ensayo
La vacuna fue bien tolerada y no se registraron efectos secundarios graves y todos los pacientes desarrollaron una respuesta inmunitaria específica frente a las lesiones. Tras la dosis de recuerdo anual, esa respuesta inmunitaria se reforzó y al cabo de un año, el 85% de los participantes presentaba menos lesiones precancerosas. Tampoco se detectaron nuevos pólipos avanzados durante el seguimiento. Los datos son preliminares, pero clínicamente muy relevantes.
Qué significa este avance y qué no
Este tratamiento no es una vacuna universal contra el cáncer de colon ni está listo para su uso general. Si se aplicara hoy, solo estaría indicado para personas con síndrome de Lynch, que representan alrededor del 3% de los casos de este cáncer. Sin embargo, los investigadores creen que esta estrategia podría ampliarse en el futuro a otros grupos de riesgo e incluso, a largo plazo, a la población general.
La farmacéutica Nouscom y el equipo médico ya trabajan en ensayos clínicos más amplios para confirmar estos resultados y evaluar su impacto real en la prevención del cáncer.
Por qué este estudio marca un punto de inflexión
Hasta ahora, la lucha contra el cáncer de colon se ha basado en cribados, colonoscopias y tratamientos una vez diagnosticado el tumor. Este ensayo plantea un cambio de paradigma: actuar antes de que el cáncer exista.