Ábalos al juez: tuve muchísimas opciones de huir y nunca lo hice

Ábalos pidió evitar la prisión preventiva alegando que tuvo “muchísimas oportunidades” de fugarse, que nunca aprovechó, y defendiendo su arraigo en España.

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El exministro Jose Luis Ábalos durante la audiencia preliminar en el Tribunal Supremo Pool

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El exministro de Transportes José Luis Ábalos reclamó al magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente que no acordara su ingreso en prisión provisional, alegando que había tenido “muchísimas oportunidades” de fugarse y que nunca las aprovechó. “No tengo dónde ir, en ninguna parte del mundo. No he hecho ningún intento”, subrayó ante el juez.

Estas manifestaciones constan en la declaración que prestó el pasado mes de noviembre, a la que ha tenido acceso Europa Press. En ese interrogatorio, el antiguo dirigente socialista formuló un alegato final ante el instructor, que ese mismo día decidió enviarlo a la cárcel al apreciar riesgo de fuga por la cercanía del juicio en el que se le acusa de supuestos amaños en contratos públicos para la adquisición de material sanitario.

Ábalos intervino después de que la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares, encabezadas por el PP, reclamaran su ingreso en prisión y el de su exasesor Koldo García, al considerar muy elevado el peligro de huida, dadas las penas a las que se enfrentan, que podrían alcanzar hasta 30 años de cárcel.

“Sigo manteniendo mi inocencia. Ya sé que no es creíble, pero ese afán por demostrarla hace que permanezca en mi país. Ese afán es el que me hace estar aquí, defendiéndome. No me puedo defender fuera. Si se me quiere plantear algún escarmiento o una pena anticipada, si ese es el propósito, lo puedo entender, pero humanamente no lo entiendo. No he hecho ningún intento. No tengo dónde ir. Saben perfectamente cuáles son mis medios de vida”, manifestó.

El exministro insistió en que su situación económica era conocida y transparente, tanto sus ingresos como el destino de los mismos. “Se conoce todo. Si hubiera querido fugarme he tenido muchísimas oportunidades. Pero no le he pedido un solo permiso para salir de España para disfrutar de unas vacaciones con mis hijos, a los que se las he negado”, añadió ante el Supremo.

“Arresto domiciliario” y críticas a las acusaciones

Bajo el epígrafe “ARRESTO DOMICILIARIO”, Ábalos apeló a su entonces condición de diputado para reforzar su arraigo en España. “Estoy todas las semanas en el Congreso, y cuando no, vivo en la práctica un arresto domiciliario en casa, de donde no salgo porque tengo presencia mediática día y noche como una actuación parapolicial”, se quejó.

También cargó contra las acusaciones y contra la propia unidad investigadora por llegar a “decir” que poseía una vivienda fuera de España. “No tengo donde ir, no tengo segunda residencia. Después de esta semana en que se me ha dicho que podía ir a prisión, estoy aquí”, remachó.

Su abogado en aquel momento, el exfiscal Carlos Bautista, recalcó que no existía riesgo de fuga y sugirió que lo que realmente perseguían las acusaciones era forzar una “declaración colaborativa” aprovechando la presión de la cárcel. Según expuso, se pretendía que esa colaboración se viera “favorecida por la estancia” de Ábalos en prisión.

“De forma que lleguemos a juicio cautivos y desarmados y tengamos que aceptar lo que se nos ofrezca. Esa forma de hacer es inaceptable en esta sala. Es una práctica deleznable”, denunció el letrado ante el instructor.

Por su parte, Koldo García solicitó al juez que valorara que “todos” tienen “derecho a aprender día a día y poco a poco”. “Lo único que puedo decir es que no me voy a ir a ninguna parte”, afirmó en su turno de palabra.

Pese a las explicaciones y ruegos de ambos investigados, el magistrado dictó dos autos en los que detalló los “tres hitos” que le llevaron a ordenar su ingreso en prisión: haber propuesto ya su enjuiciamiento, a la vista de “los consistentes indicios” de la comisión de delitos graves; “la extensión de las penas solicitadas”, que consideró “tan relevante que se comenta por sí sola”; y la inminencia del juicio oral.