Aldama declara que parte de los fondos de la trama se destinaban a la "financiación" del PSOE y que "el presidente lo sabía"

Aldama declara ante el Tribunal Supremo que parte de los fondos gestionados se destinaban a la financiación del partido y sostiene que el presidente tenía conocimiento de ello, en el marco del caso Koldo.

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El empresario Víctor de Aldama a su llegada al Tribunal Supremo, a 29 de abril de 2026, en Madrid (España). Fernando Sánchez - Europa Press

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El empresario y presunto conseguidor del 'caso Koldo', Víctor de Aldama, ha descrito este miércoles en el Tribunal Supremo (TS) durante el juicio del 'caso Mascarillas' cómo el supuesto entramado de corrupción en el seno del Ministerio de Transportes se ejercía a petición de José Luis Ábalos, quien le habría trasladado que “necesitaba dinero para la financiación del partido”. "Todo lo sabía el presidente (del Gobierno)”, ha agregado.

Aldama ha explicado que, una vez consolidada la relación de confianza entre los implicados, recibió un primer encargo, actuar como intermediario entre el Ministerio y empresas interesadas en obra pública. Según su relato, su función consistía en canalizar el dinero procedente de esas compañías, que a cambio habrían obtenido adjudicaciones a medida.

Así, ha descrito el inicio de lo que denomina la “ruleta” de las supuestas mordidas, un sistema en el que, según ha afirmado, él gestionaba los fondos. “Yo no les busco para que me den dinero u obras. Lo que busco es notoriedad y tener más poder para hacer mis negocios en otro ámbito. Son ellos los que me buscan y empiezan con el PSOE”, ha declarado.

Por otro lado, el empresario ha detallado que en esa supuesta organización se asignaban niveles de responsabilidad. El presidente del Gobierno en el nivel más alto, el ministro como segundo escalón, el asesor como tercero y él mismo en una posición inferior dentro de la dinámica que describe.

"Siempre hemos denominado a Ábalos como el jefe pero como una cuestión de respeto, es el ministro, es el jefe, no por nada que hubiéramos organizado, que se hubiera dicho; como al presidente le llamábamos el uno, es decir, es el presidente, pues es el uno, no iba más allá", ha detallado.

Licitaciones

Empieza una ruleta, empiezan a caer las licitaciones”, ha declarado Aldama para describir el funcionamiento del supuesto sistema que relata ante el Tribunal Supremo. Según su versión, las empresas comenzaron a realizar pagos y él se encargaba de trasladar dinero en efectivo al exasesor del entonces ministro de Transportes, Koldo García, y a José Luis Ábalos, tanto en el Ministerio como en la residencia oficial del ministro.

El empresario ha insistido en que no existía un patrón fijo. “No había una regla, no había un porcentaje, era lo que pactábamos por obra”, ha señalado, subrayando que cada operación se negociaba de forma independiente.

Aldama ha explicado que, por un lado, se encontraba el dinero procedente de las empresas que acababa en manos de los implicados y de “el partido”. Por otro, ha añadido que también realizaba pagos destinados a otros fines vinculados al entorno personal de los acusados. Según su declaración, los conceptos eran tan variados que no siempre podía precisar qué cantidad correspondía a cada finalidad.

En ese sentido, ha reconocido que no ha podido concretar cuánto dinero se habría entregado específicamente por los contratos de mascarillas durante la pandemia, objeto central de la causa. “En mi conciencia no está haber pagado comisiones por las mascarillas. Pago por todo. Es un cómputo general”, ha afirmado a preguntas de la defensa de Koldo García.

Aldama ha detallado también que los primeros pagos incluyeron cantidades menores, en torno a 10.000 euros destinados a gastos personales, además de otros beneficios como regalos y atenciones, entre ellos un tratamiento de fertilidad para la pareja de Koldo García, una motocicleta o un vehículo.

Encuentro en un mitin del PSOE

El empresario ha relatado que fue el propio José Luis Ábalos quien le instó a acudir a un mitin del PSOE, donde se produciría un encuentro con el presidente del Gobierno. 

Según su relato, inicialmente mostró reticencias a asistir al acto. “Le dije a Koldo que no me iba ese tipo de actos, que no era del PSOE, ni militante del PSOE, y tragarme un mitin de tres horas de un señor que no me interesa nada”, ha señalado. Sin embargo, ha asegurado que Koldo García le insistió en que se trataba de una oportunidad, ya que “van a estar todos” y que el propio “jefe” ya había hablado de él al presidente.

Aldama ha precisado que el término “jefe” utilizado para referirse a Ábalos respondía, según él, a una cuestión de respeto y no a la existencia de una estructura organizada: “Es el ministro, es el jefe. No por nada que hubiéramos organizado”, ha aclarado. 

El empresario ha indicado que durante el mitin fue conducido a una zona reservada donde pudo saludar a Pedro Sánchez, quien le habría dicho: “Muchas gracias por todo, sé perfectamente lo que estás haciendo y solo quiero darte las gracias”. Tras ese breve intercambio, se realizó una fotografía con el presidente del Gobierno.

También ha añadido que observó la cercanía entre Koldo García y el jefe del Ejecutivo, llegando a señalar que se dirigían a él por su nombre de pila. En relación con ello, ha recordado unas palabras atribuidas a Koldo García: “El día que el presidente me diga que le tengo que llamar presidente, me voy. Me debe mucho y él sabe por qué”.

El PSOE denuncia una estrategia basada en "acusaciones sin acreditar"

Tras la comparecencia del empresario, el PSOE han rechazado de forma tajante la existencia de cualquier tipo de financiación ilegal en el partido. Fuentes socialistas trasladan a Demócrata que las declaraciones del empresario forman parte de una estrategia basada en “acusaciones sin acreditar” y en la difusión de informaciones que, según sostienen, no están respaldadas por pruebas judiciales.

Desde la formación se insiste en que las afirmaciones de Aldama no acreditan la existencia de delito alguno y que el procedimiento judicial sigue su curso sin que se hayan demostrado los hechos denunciados.

Así, el partido recuerda que ya ha solicitado en anteriores ocasiones amparo al Tribunal Supremo ante lo que considera injurias, y avanza que volverá a hacerlo si lo estima necesario. En este sentido, subrayan que no permitirán lo que califican como difamaciones y que explorarán las vías legales oportunas para defender su honor y su actuación institucional.

El PSOE afirma mantener una posición de colaboración plena con la Justicia, transparencia y tolerancia cero frente a cualquier indicio de corrupción. Las mismas fuentes insisten en que no aceptarán “lecciones” de otras formaciones políticas con antecedentes judiciales por corrupción, subrayando que el PSOE diferencia su actuación por la respuesta inmediata ante cualquier irregularidad.

Las declaraciones en el Supremo se