Alfonso Basterra, en prisión desde 2013 por el asesinato de su hija Asunta, recibe su primer permiso penitenciario

El padre de la menor, condenado junto a su fallecida esposa Rosario Porto, podrá salir de la cárcel de Topas durante cuatro días bajo vigilancia judicial

2 minutos

Alfonso Basterra declara en el juicio / Europa Press

Publicado

Última actualización

2 minutos

El juez de vigilancia penitenciaria ha concedido a Alfonso Basterra su primer permiso ordinario para abandonar la prisión, tras cumplir más de doce años y medio privado de libertad. Basterra fue condenado em 2013 a 18 años de cárcel por el asesinato de su hija adoptiva Asunta Basterra Porto, junto a su esposa Rosario Porto, quien se suicidó en 2020. Hasta ahora, todas sus solicitudes de permisos habían sido denegadas.

El permiso permitirá a Basterra salir de la cárcel de Topas (Salamanca) durante cuatro días, aunque deberá comparecer a diario ante las autoridades penitenciarias. La fecha exacta de salida será fijada por el juez, y hasta el momento no se ha confirmado cuándo comenzará a disfrutar de esta libertad temporal ni dónde se alojará.

Una condena en firme y una vida tras las rejas

Basterra ya había cumplido en 2018 la cuarta parte de su condena, lo que le permitió solicitar el segundo grado penitenciario. En 2024 inició los trámites para solicitar tercer grado, opción que ahora puede formalizar tras la concesión del permiso. Su condena íntegra finalizará en septiembre de 2031.

A pesar de las sentencias firmes de la Audiencia Provincial de A Coruña, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) y el Tribunal Supremo, Basterra ha mantenido su inocencia desde el inicio y nunca ha mostrado arrepentimiento ni ha pedido perdón por el crimen.

Los hechos probados

El caso de Asunta, nacida en Yongzhou (China) en 2000 y asesinada en 2013, conmocionó a España. Según las sentencias, sus padres acordaron administrar durante meses un medicamento con lorazepam para atentar contra su vida.

El 21 de septiembre de 2013, la niña recibió una dosis tóxica y fue asfixiada en la vivienda familiar en Montouto (Teo), en las cercanías de Santiago de Compostela. Su cuerpo fue hallado en una cuneta al día siguiente.

El Supremo concluyó que solo se podía situar a Rosario Porto en la vivienda en el momento de la muerte de Asunta, pero condenó a ambos padres por el mismo delito de asesinato, al entender que el crimen fue una trama planificada entre ambos.

Este primer permiso marca un hito en la vida penitenciaria de Basterra, que ha solicitado durante dos años salir de prisión sin éxito. Durante su reclusión, ha estado interno principalmente en la cárcel de Teixeiro (A Coruña), y actualmente en Topas, donde cuenta con vínculos familiares limitados, aunque mantiene contacto con sus hermanos en Asturias.