Aplazado a noviembre el juicio por el secuestro exprés de la exedil socialista de Maracena

La Audiencia de Granada retrasa a noviembre el juicio por el secuestro exprés de la exconcejal socialista de Maracena Vanessa Romero.

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Fachada del Ayuntamiento de Maracena. Archivo. Álex Cámara - Europa Press

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La Audiencia de Granada ha decidido posponer hasta el mes de noviembre la vista oral contra el acusado de secuestrar en febrero de 2023 a la exconcejal socialista de Maracena Vanessa Romero. Según la investigación, el hombre se habría subido al vehículo de la edil, la habría intimidado con una pistola simulada y terminado introduciéndola en el maletero, inmovilizándola con las manos y los pies atados.

Inicialmente, el juicio se había reprogramado para los primeros días de octubre a petición de uno de los abogados por razones personales. Finalmente, y de acuerdo con una diligencia de ordenación a la que ha tenido acceso Europa Press, la vista comenzará el 16 de noviembre.

La sesión de apertura se centrará en la declaración del procesado, que en la fecha de los hechos mantenía una relación sentimental con la entonces alcaldesa de Maracena, Berta Linares, también del PSOE. Aunque ella fue en un primer momento investigada como posible inductora del secuestro, el juez instructor terminó descartando esta hipótesis y archivó la causa respecto a ella y a otro concejal del municipio.

Ese mismo día se prevé la comparecencia de los diez primeros testigos. El juicio continuará el 17 de noviembre con el resto de testificales propuestas por las partes, mientras que la jornada siguiente quedará reservada para la práctica de las pruebas periciales y la exposición de las conclusiones definitivas.

La Fiscalía reclama para el acusado, que ha reconocido los hechos, una pena total de ocho años de prisión por un delito de detención ilegal, otro leve de lesiones y un tercer delito de lesiones psíquicas, según informaron a Europa Press fuentes conocedoras del procedimiento.

Además de las medidas de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima, el Ministerio Público solicita que se indemnice con 6.000 euros a Vanessa Romero y con la cantidad que se fije en el acto del juicio en función del informe definitivo del médico forense.

La acusación particular, ejercida en nombre de la presunta víctima, interesa una condena de nueve años de cárcel por un delito de detención ilegal y otro de lesiones psíquicas. Tanto la Fiscalía como esta acusación asumen en gran parte la narración de los hechos recogida por el juez instructor en uno de sus últimos autos.

El secuestro

El magistrado detalla que el acusado habría planeado el secuestro con varias semanas de antelación, realizando búsquedas en Internet y adquiriendo un cuchillo tipo militar --de 19 centímetros de hoja-- y una pistola simulada, además de guantes para no dejar huellas, bridas de plástico, papel de aluminio para envolver los teléfonos móviles y evitar un posible rastreo posterior, cinta carrocera y otros materiales.

Con todo este material en una mochila, la mañana del 21 de febrero se desplazó en su coche hasta el colegio donde Vanessa Romero dejaba diariamente a sus hijos. Presuntamente le indicó que él también había ido a dejar a los hijos de Berta Linares --su pareja entonces-- y, con el pretexto de que se había quedado sin combustible, le pidió que lo acercara en su vehículo.

Una vez que la exedil accedió y ya en el interior de su coche, supuestamente la encañonó con la pistola simulada para obligarla a cambiar de rumbo y dirigirse hacia la zona recreativa del embalse de Cubillas. Allí, tras un intento fallido de concertar una cita con el arquitecto municipal de Maracena utilizando el móvil de la víctima, habría envuelto el teléfono con papel de aluminio, sentado a la concejal en el asiento trasero atada de pies y manos, tapándole los ojos y la boca con una venda, y reanudado el trayecto en dirección a Armilla.

En esta localidad accedió con el coche a un garaje que tenía alquilado y, presuntamente, tras amenazarla con una especie de barra metálica, consiguió que Romero se introdujera en el maletero, abandonando después el lugar y dejándola encerrada. La mujer aprovechó entonces para golpear los asientos traseros hasta que cedieron, lo que le permitió salir del vehículo y pedir auxilio.

Mientras tanto, el acusado se desplazó a una ferretería de Maracena, donde compró un cuchillo y un rollo de cinta americana negra. Posteriormente se reunió con su entonces pareja, Berta Linares, y decidió regresar al local de Armilla, pero al llegar advirtió la presencia de la Policía. Tomó de nuevo el metro hacia Maracena y fue finalmente detenido en esta localidad.