Apodos a Rajoy, seguimientos a los Bárcenas y el rol de Villarejo marcan la segunda semana del caso Kitchen

Apodos a Rajoy, seguimientos a la familia Bárcenas y las claves del papel de Villarejo marcan la segunda semana del juicio por la Operación Kitchen.

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El excomisario José Manuel Villarejo a su salida de la Audiencia Nacional, a 13 de abril de 2026, en San Fernando de Henares, Madrid (España). A. Pérez Meca - Europa Press

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Los sobrenombres de “El Asturiano” y “El Barbas”, con los que la presunta red aludía al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy; las vigilancias policiales a Rosalía Iglesias, esposa del extesorero del PP Luis Bárcenas; y el protagonismo del comisario jubilado José Manuel Villarejo han centrado la segunda semana del juicio en la Audiencia Nacional (AN) por la ‘Operación Kitchen’, con las declaraciones del principal investigador del caso y del exdirector general de la Policía Ignacio Cosidó, entre otros.

Estos han sido los ejes más relevantes de esta fase del juicio sobre el supuesto dispositivo parapolicial que habría puesto en marcha el Ministerio del Interior del Ejecutivo de Mariano Rajoy para sustraer documentación a Bárcenas, después de que la primera semana se dedicara a resolver cuestiones previas de procedimiento.

En una extensa declaración de 12 horas ante el tribunal, repartida en dos jornadas, el inspector de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional responsable de la investigación detalló la presunta implicación de Interior en el “control exhaustivo” a Luis Bárcenas durante su estancia en prisión.

Según su testimonio, se trató de un trabajo “sin reflejo en la base de datos diseñada para registrar investigaciones, que no se volcó en el sistema” y que “no afloró en las bases de inteligencia policial”.

De sus explicaciones se desprende que el comisario jubilado José Manuel Villarejo, uno de los acusados junto al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, habría trasladado las novedades sobre ‘Kitchen’ a dos altos mandos: el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino y, “fundamentalmente”, el exsecretario de Estado Francisco Martínez, también procesados.

Sin embargo, fueron los apodos utilizados internamente los que llamaron la atención al inicio de las testificales. El inspector confirmó que la presunta trama se refería al expresidente Rajoy como “El Asturiano” o “El Barbas”; a Fernández Díaz como el “Número uno”, y a Martínez como el “Número dos”, “Chisco” o “Choco”, este último alias por “Paquito el Chocolatero”.

El investigador subrayó, además, que las notas manuscritas y los audios intervenidos a Villarejo resultaron claves en la fase de instrucción policial, al desvelar numerosos pormenores de la supuesta operación, tal y como reiteró durante su declaración como testigo.

Gracias a ese material se identificaron los motes de los presuntos implicados en ‘Kitchen’ y también se conocieron otros comportamientos que, según el inspector, mostrarían el conocimiento de Villarejo sobre la situación penitenciaria de Bárcenas y sus movimientos en la cárcel, incluida la orden a un compañero de módulo para destruir unas grabaciones entre el extesorero y el expresidente Rajoy.

COSIDÓ ALEGA DESCONOCER LA OPERACIÓN

Entre los momentos clave de la semana destacó la comparecencia como testigo del exdirector general de la Policía Ignacio Cosidó, quien aseguró no tener información sobre el supuesto dispositivo parapolicial dirigido a arrebatar documentación a Bárcenas, y sostuvo que su conocimiento se limitaba a la existencia de una “investigación” sobre la trama Gürtel.

“Recuerdo perfectamente la investigación ‘Gürtel’, pero como cocinero o ‘Kitchen’ no tengo constancia de haberlo oído”, declaró Cosidó, recordando que las investigaciones policiales “se hacen bajo órdenes de fiscales y jueces” y que su información sobre ‘Gürtel’ se reducía a “la existencia de la operación” y no a “procedimientos y actuaciones concretas desarrolladas”.

Durante esta semana también declararon alrededor de una decena de agentes de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional, integrada en la Comisaría General de Información (CGI), que confirmaron la realización de seguimientos en 2013 a la esposa de Bárcenas en su domicilio de Madrid.

En particular, el comisario Mariano Hervás, jefe de la brigada de Técnicas Operativas de la UCAO, admitió haber coordinado un dispositivo de vigilancia sobre Rosalía Iglesias en sustitución de su superior, el comisario Enrique García Castaño, “por orden directa” de la DAO, con el propósito de “encontrar el dinero” ilícito de Bárcenas, quien, según dijo, tenía “muchos millones” y “testaferros”.

Otros dos funcionarios de la UCAO manifestaron que llevaron a cabo un volcado de datos de al menos un teléfono móvil y una tableta de Luis Bárcenas en una cafetería Vips del centro de Madrid, por encargo del comisario García Castaño, y que fue Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas, quien les entregó los dispositivos.

PETICIONES DE CÁRCEL DE LA FISCALÍA

La Fiscalía Anticorrupción reclama una condena de 15 años de prisión y 33 de inhabilitación para el exministro Jorge Fernández Díaz por presuntos delitos de encubrimiento, malversación y vulneración de la intimidad.

Anticorrupción solicita igualmente 15 años de cárcel para su ex “número dos”, Francisco Martínez; para el ex director adjunto operativo de la Policía Nacional, Eugenio Pino, y para Andrés Gómez Gordo, quien fue jefe de seguridad de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.

Además, pide una pena de 19 años de prisión para el comisario jubilado José Manuel Villarejo, mientras que, en el caso de Sergio Ríos, reclama 12 años y cinco meses de cárcel y la anulación de su nombramiento como funcionario policial.

Respecto al que fuera jefe de Asuntos Internos de la Policía en el periodo en que se habría desarrollado el supuesto espionaje, Martín Blas, el Ministerio Público interesa una condena de dos años y medio de prisión.

También figuran como acusados los inspectores José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díez y el comisario José Luis Olivera, aunque la Fiscalía ha solicitado el sobreseimiento para los tres al no apreciar indicios suficientes contra ellos.