Asegura que no recuerda cómo le quitó el cuchillo en el apuñalamiento de Inca y que pensó que lo mataban en 20 segundos

El acusado del apuñalamiento de Inca alega miedo y falta de memoria sobre cómo obtuvo el cuchillo mientras el juicio con jurado entra en su fase final.

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El acusado de matar a uno de los asaltantes durante el juicio, en el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Baleare. Isaac Buj - Europa Press

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El hombre acusado de causar la muerte a uno de los intrusos que entraron en su vivienda de Inca en septiembre de 2020 ha declarado este lunes ante el jurado popular que no puede precisar de qué manera ni en qué momento se hizo con el cuchillo del asaltante, insistiendo en que todo ocurrió de forma muy rápida.

“Sólo vi el filo que me deslumbró. Pensaba que me mataban, que todo se acababa y que luego iban a ir a por mi mujer. Me volví loco y empecé a pegar patadas y a moverme. No sé si se lo arrebaté, si se lo cogí o si se le cayó, seguramente, no lo recuerdo. Todo duró 20 segundos y a base de patadas lo pude alejar de mí y se fueron”, ha relatado, respondiendo únicamente a las preguntas de su abogada.

Según ha explicado, tras oír un ruido salió de la casa y avanzó hacia “una silueta” que distinguió al fondo de la finca. “Cuando vi que era una persona, empecé a chillar y a hacer aspavientos. Al verse sorprendido, hizo ademán de salir corriendo, pero a mitad de camino se paró y vino hacia mí corriendo en plan salvaje. No supe reaccionar, esperaba que se fuera, pero vino corriendo y a unos tres metros me di cuenta de que llevaba un cuchillo enorme”, ha señalado.

Sólo quería que abandonaran la finca

El acusado ha indicado que consiguió apartarse, pero que alguien le golpeó con un objeto duro y que las gafas salieron despedidas. “Caí del lado izquierdo y otro empezó a pegarme patadas”, ha añadido. Al caer, ha dicho, el asaltante que finalmente falleció quedó montado a horcajadas sobre él. “Me volví loco y empecé a pegar patadas y a moverme hasta que se alejó”, ha afirmado.

Ha insistido en que su única pretensión era que los intrusos abandonaran la propiedad. “Lo único que tenía intención era de que se fueran, de que se fueran de allí. Yo no tenía intención ni de matar, ni de atacar, ni de pelearme con nadie”, ha subrayado.

El procesado ha relatado que, cuando regresó a la vivienda tras la huida de los asaltantes, se percató de que tenía el cuerpo y la cara cubiertos de sangre y llegó a pensar que estaba herido.

Ha reconocido que se desnudó, dejó la ropa preparada para que la recogiera la Policía y se duchó, quedándose luego en pijama a la espera de los agentes, aunque ha dicho que no recuerda con claridad por qué actuó de esa forma. A preguntas de su letrada, ha recalcado que salió al exterior sin portar ningún arma y que padece un problema visual congénito que derivó en un glaucoma.

Problemas de visión y arrepentimiento

“No he tenido nunca un 100 por 100 de visión”, ha indicado, explicando que en el momento en que salió alertado por el ruido y los ladridos de los perros el sol del atardecer le deslumbraba. “Siempre tengo que ir con gafas de sol o gorra”, ha añadido.

El acusado ha mostrado su pesar por el fallecimiento del asaltante y ha asegurado que arrastra una gran angustia desde entonces. “No tenía que haberme dejado llevar por el miedo. Quizás tenía que haber salido corriendo, pero me quedé parado”, ha manifestado.

Versiones opuestas de los asaltantes

La sesión ha continuado con las declaraciones de los presuntos asaltantes, procesados por tentativa de robo. Uno de ellos ha afirmado que vio al acusado de la muerte de su amigo apuñalándolo y gritando “te voy a matar como un gorrino”.

Este investigado ha sostenido que la víctima no llevaba arma alguna y que desconocía que el objetivo del desplazamiento a Inca fuera cometer un robo. Un segundo acusado sólo alcanzó a ver al primero arrastrando al herido. El tercer procesado por el intento de robo también ha mantenido que el fallecido no portaba ningún cuchillo. Los tres han declarado que ignoraban las intenciones del compañero muerto y han negado que se dirigieran a la finca para robar.

El juicio entra en su fase decisiva

El procedimiento con jurado contra el residente de la finca, acusado de matar a uno de los hombres que entraron en su casa para sustraer unas plantas de marihuana junto a otros tres individuos —estos últimos también en el banquillo por un delito de robo con fuerza— afronta este lunes su tramo final con las declaraciones de los implicados.

Tras una semana de vista oral, el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial ha reanudado este lunes el juicio con las comparecencias de los acusados, la práctica de la prueba documental y la exposición de los informes de las partes.

Está previsto que el martes se entregue al jurado el objeto del veredicto, momento a partir del cual quedará incomunicado hasta alcanzar un pronunciamiento sobre la culpabilidad o inocencia de cada uno de los procesados.

La vista se abrió el lunes anterior con los primeros posicionamientos de las partes y con el fiscal Alfonso San Román —que reclama 15 años de prisión para el morador de la finca por homicidio y 11 meses para los otros tres acusados de robo— defendiendo que “existe prueba más que suficiente para la condena” y que “el hecho de que el acusado mató a una persona no es controvertido”.

Las acusaciones particulares, en representación de la familia del fallecido, han sostenido que los hechos deberían calificarse como asesinato y no como homicidio.

Además de los 15 años de cárcel, la Fiscalía pide que los familiares del fallecido perciban una indemnización cercana a 157.000 euros.