El atestado de la Policía Nacional sobre la detención de Serigne Mbayé, al que ha tenido acceso el diario El País sostiene que el exdiputado de Podemos en la Asamblea de Madrid intentó huir y que opuso una “fuerte resistencia activa” durante su arresto, llegando presuntamente a golpear a varios policías.
Según el informe, los hechos ocurrieron tras una llamada al 091 que alertaba de dos individuos sospechosos vigilando vehículos en una zona próxima al Hospital 12 de Octubre, donde se habían registrado robos recientes.
“No me voy a parar”
El documento recoge que, cuando los agentes, que vestían de paisano, intentaron identificarle, Mbayé se negó a detenerse y emprendió la huida. Incluso, según el atestado, respondió: “Sé que sois policías. ¿Y qué? No me voy a parar”, les espetó el exdiputado, que en más de una ocasión ha denunciado un hostigamiento policial sistemático y "persecución" policial.
Los agentes aseguran que le dieron el alto identificándose como tales y mostrando la placa, pero que el exdiputado continuó corriendo hasta un portal cercano. Allí, al intentar acceder al edificio, fue alcanzado por los agentes.
En ese momento, según la versión policial, se produjo un forcejeo después de que Mbayé introdujera la mano en el bolsillo —que finalmente contenía las llaves— y golpeara con los brazos a los agentes, lo que motivó su reducción. El informe subraya que se empleó “fuerza proporcional” para evitar su fuga.
Tensión vecinal y “resistencia organizada”
El atestado señala que la situación se complicó cuando un vecino comenzó a increpar a los agentes y a llamar a otros residentes para que bajaran a la calle. En pocos minutos, se formó un “tumulto” de una decena de personas, según la Policía.
Los agentes afirman que se vieron rodeados, agarrados y agredidos, lo que les situó en una situación de “inferioridad y riesgo” y obligó a solicitar refuerzos urgentes.
Con la llegada de más efectivos, se procedió a la detención de Mbayé y de otras seis personas, entre ellas el periodista Martín Cunéo, a quienes se atribuyen delitos de atentado a la autoridad, resistencia, desobediencia y lesiones.
El informe describe el episodio como un caso de “resistencia organizada” para obstaculizar la actuación policial y asegura que tanto agentes como algunos detenidos resultaron heridos, requiriendo asistencia sanitaria.
Podemos rechaza el relato policial
Frente a esta versión, Podemos niega los hechos y sostiene que se trató de una actuación policial racista. El portavoz del partido, Pablo Fernández, ha responsabilizado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y ha anunciado iniciativas parlamentarias para exigir una investigación independiente.
La formación reclama esclarecer lo ocurrido y ha adelantado la presentación de preguntas en el Congreso para depurar responsabilidades.
El Gobierno respalda a la Policía y abre una investigación
Por su parte, la Delegación del Gobierno en Madrid ha respaldado la actuación de los agentes, señalando que se produjo “en el ejercicio de sus funciones” y que la escalada del incidente se debió a la negativa a colaborar y la resistencia posterior.
No obstante, ha confirmado la apertura de una investigación y el traslado del atestado a la autoridad judicial. En paralelo, sindicatos policiales como el Sindicato Unificado de Policía y Jupol han defendido la actuación de los agentes y han rechazado las acusaciones de racismo.