Aumentan a 14 las denuncias por el accidente de Adamuz y siete acusaciones solicitan personarse

El juzgado de Montoro suma 14 denuncias por el siniestro de Adamuz mientras Fiscalía y Guardia Civil intensifican las periciales y se refuerza la instrucción.

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Imagen de la fachada del juzgado de Montoro (Córdoba) que asume la investigación de la causa del accidente ferroviario ocurrido en la localidad cordobesa de Adamuz. Rocío Ruz - Europa Press

Imagen de la fachada del juzgado de Montoro (Córdoba) que asume la investigación de la causa del accidente ferroviario ocurrido en la localidad cordobesa de Adamuz. Rocío Ruz - Europa Press

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La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, correspondiente a la plaza número dos y responsable de la investigación del siniestro ferroviario del domingo 18 de enero en Adamuz, en el que murieron 46 personas y resultaron heridas más de 120, ha recibido hasta este miércoles un total de 14 denuncias presentadas por víctimas del accidente. Paralelamente, son ya siete las acusaciones populares que han pedido personarse en la causa, sin que por ahora se haya resuelto sobre su admisión.

Según ha precisado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el juzgado permanece a la espera de la incorporación en los próximos días de la nueva jueza titular, y de momento no se ha pronunciado sobre las distintas peticiones formuladas en el procedimiento.

En este contexto, la Fiscalía ha reclamado al Tribunal de Instancia la práctica de una diligencia de informe pericial para esclarecer las causas del siniestro ferroviario. El Ministerio Público ha planteado que se nombre como peritos a ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, “sin perjuicio de que, si del resultado de las actuaciones que se practiquen o de las propias pericias, sea necesaria la designación complementaria de otros peritos técnicos en campos más precisos”.

Asimismo, la Fiscalía ha interesado que las cajas negras de los dos trenes implicados en el suceso se abran en presencia de las juezas que dirigen la instrucción. El primer informe preliminar de la Guardia Civil incluye un inventario de todas las evidencias recabadas por los agentes, entre ellas unas 2.500 fotografías tomadas en la denominada 'zona cero', las dos cajas negras de los trenes y las declaraciones del maquinista del Iryo --el conductor del Alvia falleció--, así como de tripulantes y pasajeros.

La Guardia Civil también ha solicitado las grabaciones de las cámaras del apeadero de Adif y las imágenes internas de los vagones de ambos convoyes. Igualmente, se ha informado a la autoridad judicial de otros indicios, como el fragmento de vía desprendido de los raíles por los que circulaba el Iryo el domingo 18 a las 19,45 horas, momento en el que descarriló y acabó colisionando con el tren Alvia que viajaba en sentido contrario con destino a Huelva.

Dicho tramo de vía será sometido a análisis en un laboratorio “especializado en tratamiento de material metalúrgico” de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que remitirá parte de la muestra a la Guardia Civil, encargada como policía judicial de depurar posibles responsabilidades penales.

Por su parte, las dos cajas negras de los trenes serán volcadas igualmente en presencia de la Guardia Civil y de la CIAF, dado que constituyen una prueba esencial tanto para la instrucción judicial como para el informe técnico de la comisión, que debe emitir una valoración sobre las causas del siniestro y proponer medidas para evitar que se repita.

Refuerzos en el juzgado y llegada de nuevas juezas

En relación con la causa, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río, se desplazó a los juzgados de Montoro para reunirse con las juezas y el personal del órgano judicial y conocer de primera mano sus necesidades y los refuerzos requeridos.

En su visita, señaló que “ahora mismo, en estos primeros momentos de cadena de custodia, hay permanente contacto con la Policía Judicial, con los responsables de la Guardia Civil”, de forma que “todo, absolutamente todo, se está haciendo con control de conocimiento y consentimiento de la autoridad judicial”, y manifestó que se marcha “tranquilo con las dos titulares que hay ahora mismo” en el juzgado.

Del Río avanzó que el 9 de febrero se incorporarán dos nuevas juezas titulares, una de ellas a la plaza número 2, “que es la que tiene turnado este procedimiento”, y añadió que “desde el primer momento se ha pedido una autorización para que esta causa se pueda estar instruyendo por las dos personas”.

Recordó que “esto es un tribunal colegiado de instancia, se permite por tanto que haya dos personas que puedan estar instruyendo, colaborando y ayudándose en la instrucción, sin perjuicio de que la ponente, la responsable, sea la titular de la plaza número 2”, según precisó el presidente del Alto Tribunal andaluz.

También anunció que se solicitará un juez de refuerzo específico para apoyar a la titular de la plaza número 2 en la gestión ordinaria del juzgado y, al mismo tiempo, colaborar en la tramitación de este procedimiento. “Sobre ese tema, lo que sea necesario lo vamos a poner”, afirmó, al tiempo que valoró que la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía haya puesto a disposición dos funcionarios, de manera que este miércoles se han incorporado ya dos funcionarias para la tramitación procesal. Además, se pedirá un Letrado de la Administración de Justicia, entre otros apoyos, confiando en obtener “una respuesta en la mejor manera posible, que no se dilate en el tiempo”.

No obstante, reconoció que la causa “va a ser muy problemático, porque hay que abrir piezas separadas por cada persona, por cada investigación que se vaya haciendo, por cada parte personada”, lo que convierte el procedimiento en “muy complejo”, aunque aseguró que, en la medida de lo posible, estarán “muy encima”. En este sentido, destacó que “tanto las actuales juezas que están trabajando, como las que se incorporan, son personas que tienen ya una experiencia dilatada”, puesto que “aunque vengan de la Escuela Judicial, llevan nueve meses trabajando en juzgados complejo y con una preparación inicial de prácticas ya de varios años”. Por ello, recalcó que “hay que confiar plenamente”.

Investigación técnica y acumulación de pruebas

Sobre las posibles causas del siniestro y su esclarecimiento, Del Río incidió en que “va a ser compleja, porque se van a tener que hacer muchas pruebas periciales, se tienen que recoger vestigios de todo tipo”. “A mí me interesa muchísimo la cadena de custodia, la presencia de la juez en su momento, cuando sea necesario, de la letrada también para ese trabajo, que sea un buen trabajo”, señaló, subrayando que “ahora mismo se está trabajando con todas las hipótesis, en las vías del tren, en los propios vagones”, de modo que “ya veremos en qué dirección se avanza en un sitio u otro, según las periciales y las pruebas”.

En cuanto a las personaciones, apuntó a “la unificación a lo mejor de personaciones”, una cuestión que “habrá que trabajarlo, porque si no, entonces puede ser una locura como no unifiquemos a las personas, a las entidades, y que se pueda trabajar de forma correcta”.

Recordó igualmente que la plaza del Juzgado asume también asuntos de violencia sobre la mujer, “por tanto tiene un trasiego diario delicado”, lo que refuerza la necesidad de medios adicionales, “porque luego habrá que tomar muchas declaraciones a todas las familias y los heridos”.

Del Río confió en que el procedimiento “no se dilate o se pierda el tiempo”, y reflexionó que “el problema de la justicia es de verdad que en los momentos iniciales todo se ve con mucha premura y luego parece que el tiempo ya no tiene importancia”, por lo que considera que “no debemos perder ese sentimiento de que el tiempo tiene mucha importancia”.

“Hay que ver la complejidad de las pruebas, porque somos conscientes que va a haber distintas periciales porque hay muchos intereses en juego, hay distintas compañías, distintas posibilidades de cuál ha sido la causa del accidente, y entonces eso va a influir, pero ahí es donde tendrá que estar la dirección jurídica del procedimiento, insistiendo y pidiendo cuanto antes que haya una cierta inercia de trabajo”, concluyó.