El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha asegurado este viernes que no ve “ninguna irregularidad” en la actuación de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, en la compra de mascarillas durante la pandemia, etapa en la que estaba al frente del Govern balear. Al mismo tiempo, ha defendido que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, “no tenía ninguna información” sobre la supuesta corrupción que salpica a los ex secretarios de Organización del PSOE, el exministro José Luis Ábalos y Santos Cerdán.
Tras conocerse el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre la contratación de material sanitario por parte del Ejecutivo balear, Bolaños ha señalado que dicho documento “lo que ha demostrado es lo que ella ha venido diciendo es así, que las adjudicaciones de contratos ella no las tomaba en el Gobierno balear”.
Según ha explicado en una entrevista en La Sexta, recogida por Europa Press, a su juicio Armengol “era desviar a los servicios técnicos, a los que tienen que licitar, al Servicio de Salud, para tomar las decisiones y comprar lo que correspondiera”.
En esta línea, ha reiterado que “no creo que de este informe se esté derivando ninguna ni siquiera irregularidad” y ha reclamado que se valore el “contexto” en el que se adoptaron aquellas decisiones, en plena crisis sanitaria por la Covid-19.
Bolaños ha recordado que tanto las comunidades autónomas como el Gobierno central estaban desbordados por la urgencia de conseguir material de protección y ha recalcado que “el que se lleve la pasta a la cárcel” debe ser perseguido “sin piedad”.
Preguntado por si Sánchez conocía la conducta de Ábalos, investigado en el Tribunal Supremo por presuntas irregularidades en la compra de mascarillas cuando ocupaba la cartera de Transportes, el ministro ha indicado que, de haber tenido constancia, el presidente no habría mantenido su confianza en él.
Ábalos y Cerdán, bajo la lupa judicial
Bolaños ha recordado que “Sánchez le cesó en julio de 2021, pero es verdad que luego fue a las listas electorales en 2023”, para acto seguido remarcar que entonces “evidentemente, el presidente del Gobierno no tenía ninguna información, porque si no, no hubiera ido en las listas”.
En cuanto a Santos Cerdán, investigado en la Audiencia Nacional en el marco del “caso Koldo”, el titular de Presidencia ha explicado que el Ejecutivo tuvo la “primera información” cuando se hizo público “el informe de la UCO, cuando lo conoció toda España, y se vio y se notó”.
“Evidentemente, si hubiera tenido alguna información el presidente del Gobierno, no hubiera sido nombrado secretario de Organización”, ha enfatizado, aludiendo a su designación meses antes para ese cargo en la dirección federal del PSOE.
El ministro ha defendido que el Gobierno “han dejado trabajar a la UCO como policía judicial, en ese procedimiento, con total libertad, sin ninguna injerencia” y ha remarcado que “nos hemos enterado cuando ha habido informes policiales que han acreditado hechos que no conocíamos, que desconocíamos”.
Además, ha subrayado que Sánchez asumió su responsabilidad “pidiendo disculpas a los ciudadanos públicamente”: “Porque han sido nombramientos que, con la información que tenemos ahora, se pone de manifiesto que no fueron los mejores”.
Bolaños ha admitido que le “repugna” la corrupción y “más cuando tiene que ver con gente relacionada con el PSOE”, y ha reclamado que no se extienda “la sospecha” al conjunto de la organización.
“Esto es un caso que afecta a dos personas. Está juzgándose. Los tribunales lo tienen en su mano, condenarán o absolverán, será una sentencia, seguro, justa. Pero que no se generalice”, ha remachado. También ha apuntado que él mantiene esa misma cautela con el PP de Alberto Núñez Feijóo, al que no responsabiliza de la “Operación Kitchen”, el presunto dispositivo parapolicial impulsado durante el Gobierno de Mariano Rajoy para sustraer documentación al extesorero popular Luis Bárcenas.