Cerca de 200 catedráticos procedentes de más de un centenar de universidades y de 24 países distintos han remitido sendas misivas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, “para exigirles una actuación inmediata en favor de la libertad del rapero catalán Pablo Hasél”.
La campaña está impulsada por los catedráticos eméritos Dominic Keown y Henry Ettinghausen, vinculados a las universidades de Cambridge y Southampton, respectivamente, y cuenta con el respaldo de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), el Pen Club Català y la Comissió de la Dignitat.
En las cartas, a las que ha tenido acceso Europa Press, los firmantes recuerdan que el 15 de febrero de 2026 el artista cumplió cinco años entre rejas y afronta todavía 14 meses adicionales. Entre los apoyos figuran la expresidenta del Parlament, Laura Borràs, y el expresidente de la ANC, Lluís Llach.
Según subrayan, la causa central de su ingreso en prisión es “la supuesta calumnia, en tuits y canciones, contra la Corona y las instituciones del Estado” y apuntan que Naciones Unidas ha señalado que este tipo de delitos no encajan en un sistema democrático.
También recuerdan que diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional, así como especialistas en derecho, han censurado su encarcelamiento al considerar que constituye “una clara negación de la libertad de expresión y un abuso de los derechos humanos”.
“En nombre de estos profesores de más de cien universidades de todo el mundo, le instamos a reflexionar sobre la vergonzosa anormalidad democrática que supone para un país considerado democrático mantener a Pablo Hasél en prisión” y reclaman a Sánchez e Illa que adopten las medidas necesarias para garantizar su liberación inmediata.
Condenas previas al rapero
La Audiencia Nacional impuso en 2018 al rapero una pena de dos años de cárcel por enaltecimiento del terrorismo, con la agravante de reincidencia, e injurias y calumnias contra la Corona, por ensalzar a integrantes de las organizaciones terroristas ETA y Grapo en su cuenta de Twitter.
Con anterioridad, en 2015, el Tribunal Supremo ya le había condenado a dos años de prisión por un delito de enaltecimiento del terrorismo, al difundir a través de su canal de Youtube varias canciones en las que elogiaba a miembros de los Grapo y ETA.
Asimismo, en 2020 fue sentenciado a 6 meses de cárcel por agredir a un periodista de TV3 durante una rueda de prensa en la Universitat de Lleida, y a dos años y medio de prisión por amenazar a un hombre que declaró como testigo en un procedimiento judicial.