Caso Kitchen: el investigador jefe de la trama dice que Villarejo alardeaba de su influencia en la cúpula de Interior

El inspector jefe del caso asegura que el excomisario presumía en sus grabaciones de contactos directos con altos cargos del Ministerio del Interior y de su capacidad para influir en decisiones clave durante la operación Kitchen.

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El excomisario José Manuel Villarejo a su llegada al primer día del juicio de la Operación Kitchen | Europa Press

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El juicio del caso 'Kitchen' sigue destapando el alcance de la presunta trama parapolicial organizada en el seno del Ministerio del Interior durante la etapa del Gobierno de Mariano Rajoy. Este martes, en la Audiencia Nacional, el inspector jefe que dirigió la investigación, Gonzalo Fraga, ha asegurado que el excomisario José Manuel Villarejo presumía en sus grabaciones de tener influencia directa sobre la cúpula de Interior e incluso sobre el propio presidente del Gobierno.

La sesión, marcada por su declaración, ha servido para profundizar en el contenido de los audios incautados al excomisario. Según su testimonio, Villarejo, que desconocía que estaba siendo investigado, alardeaba de su capacidad de interlocución con altos cargos del Ministerio y de su papel en operaciones sensibles, entre ellas la búsqueda de información comprometedora sobre el extesorero del PP, Luis Bárcenas.

Un operativo para obtener información sensible

El caso 'Kitchen' investiga el supuesto dispositivo policial desplegado para espiar a Bárcenas y sustraer documentación que pudiera comprometer al Partido Popular. En ese contexto, el inspector ha relatado que uno de los objetivos de Villarejo era localizar grabaciones sensibles en poder del extesorero, para lo que habría utilizado como confidente a su chófer, Sergio Ríos.

La investigación apunta a un entramado que habría operado con fondos reservados y al margen de los cauces legales, con conexiones en distintos niveles de la estructura policial y política.

Relación directa con la cúpula de Interior

Uno de los aspectos más relevantes de la declaración ha sido la constatación de lo que el propio inspector ha calificado como una “anomalía” en la cadena de mando. Según ha explicado, existía comunicación directa entre el secretario de Estado de Seguridad y figuras como Villarejo o el comisario Enrique García Castaño, pese a que había escalones intermedios en el organigrama.

Además, el testigo ha señalado que, según las anotaciones del propio Villarejo, el excomisario llegó a presionar al entonces secretario de Estado, Francisco Martínez, para provocar el cese del jefe de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, también acusado en la causa.

Registros, pruebas y tensiones internas

Durante su declaración, el inspector también ha detallado las circunstancias de los registros practicados en los domicilios de Villarejo en noviembre de 2017. Según ha explicado, la cantidad de material incautado, especialmente digital, superó ampliamente las previsiones iniciales, lo que dificultó su análisis inmediato.

El agente ha defendido la cadena de custodia de las pruebas y ha explicado que, aunque lo habitual es trasladarlas directamente al juzgado, en este caso se depositaron en dependencias policiales con conocimiento de la autoridad judicial.

Asimismo, ha reconocido que su relación con Villarejo, inicialmente cordial, se deterioró a partir de 2014, en paralelo a las tensiones internas dentro de la Policía.

La declaración de Cosidó, aplazada

La jornada de este martes no ha contado finalmente con la comparecencia del exsenador y exdirector de la Policía, Ignacio Cosidó, cuya declaración ha sido aplazada hasta el miércoles debido a la prolongación de los interrogatorios.

El tribunal tratará de esclarecer entonces el grado de conocimiento o implicación de la antigua cúpula policial en el operativo Kitchen. Cosidó ha negado en anteriores ocasiones cualquier relación con Villarejo o conocimiento de las actividades que se investigan.