El juicio por el caso mascarillas ha dejado este martes una nueva jornada de declaraciones con varios testimonios relevantes sobre las supuestas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia.
El exsubsecretario de Transportes Jesús Manuel Gómez, pieza clave de la jornada, ha declarado que, tras redactar la orden de compra de material sanitario para el Ministerio de Sanidad, recibió de manos de Koldo García, exasesor de José Luis Ábalos, la oferta de la empresa Soluciones de Gestión, vinculada al empresario Víctor de Aldama.
Según su declaración, esa fue la única propuesta que tuvo sobre la mesa y la que acabó enviando a Puertos del Estado, organismo encargado de la compra. Además, ha asegurado que Koldo le trasladó una condición tajante del proveedor. La adquisición debía ser de “ocho millones de mascarillas o nada”, lo que condicionó la redacción de la orden de suministro.
El exsubsecretario, investigado por estos hechos en la Audiencia Nacional, ha declarado que fue el propio Ábalos quien le encargó redactar las órdenes ministeriales que permitieron la compra de material sanitario a través de Puertos del Estado y Adif.
Sanidad y la centralización de compras
El que fuera antiguo jefe de gabinete de Sanidad ha declarado por su parte que el sistema de adquisición de material sanitario estaba completamente centralizado durante la pandemia. Víctor Francos, que trabajó junto al entonces ministro Salvador Illa, ha reconocido que Koldo García se puso en contacto con él para informarle de que tenía acceso a una empresa capaz de suministrar material sanitario.
Francos ha afirmado que derivó esa información a los cauces oficiales de contratación y ha insistido en que no recibió presiones ni del exasesor ni de su entorno para adjudicar contratos a ninguna compañía. También ha subrayado que no tenía competencias directas en la compra de material y que el sistema de adquisición estaba centralizado.
Asimismo, ha señalado que las actuaciones del Ministerio de Sanidad durante la pandemia fueron revisadas por el Tribunal de Cuentas, que emitió informes favorables en relación con la gestión de las compras.
En su declaración, Francos ha admitido haber mantenido hasta tres encuentros con Koldo García, aunque ha negado que en ellos existieran presiones o intentos de influir en las adjudicaciones. Su defensa ha puesto en duda su conocimiento de las operaciones de compra, mientras él ha reiterado que no formaban parte de sus funciones.
Manuel Contreras, empresario relacionado con la trama, reconoce que contrató a Koldo tras su salida de Transportes
El presidente de la constructora Grupo Azvi, Manuel Contreras, también ha comparecido este martes, después de que el empresario Víctor de Aldama lo señalara por supuestamente beneficiarse de adjudicaciones públicas a cambio de un pago de 18.000 euros, cantidad que, según su versión, habría sido abonada por el propio Contreras.
Aldama sostiene además que ese importe habría sido canalizado a través de la sociedad Pilot Real Estate en relación con el Club Natación de Sevilla, entidad vinculada a operaciones previas del empresario desde 2016. En su declaración, Aldama también insinuó que el grupo Azvi habría logrado participar en la licitación de la obra del Tren Maya en México con la intervención de la supuesta trama liderada por el exasesor ministerial Koldo García.
Se trata de una de las infraestructuras más relevantes del país, un proyecto ferroviario de gran envergadura en el que Azvi rechaza cualquier irregularidad.
La compañía niega tajantemente esas acusaciones y defiende que su presencia en México responde exclusivamente a su trayectoria en el país. Por su parte, Manuel Contreras ha reconocido ante el tribunal que, en 2023, dos años después de la salida de Koldo García del Ministerio de Transportes, decidió incorporarlo para labores de asesoramiento orientadas a la búsqueda de oportunidades de negocio en Sudamérica.
Según su versión, el exasesor percibía 6.000 euros mensuales por este trabajo, aunque el contrato solo se mantuvo activo durante dos meses y medio, interrumpido tras un embargo salarial por parte de Hacienda. Además, el empresario ha admitido el pago de un adelanto de 25.000 euros destinado a cubrir gastos de viajes realizados en el marco de esa actividad.
Las defensas de Ábalos y Koldo reivindican su papel en la llegada de las primeras mascarillas
Las defensas del exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García han aprovechado la comparecencia del exsubsecretario de Transportes para reivindicar su actuación durante los primeros compases de la pandemia, asegurando que su intervención facilitó la llegada de “las primeras” mascarillas a España.
La defensa de Ábalos ha insistido en que la referida cifra de "ocho millones" no supuso una rectificación posterior del exministro, sino que respondía a su planteamiento inicial dentro del contexto de urgencia.
Durante el interrogatorio, las defensas han subrayado que tanto Puertos del Estado como Adif contaban con autonomía para seleccionar proveedores, enmarcando así la responsabilidad de la contratación en los organismos ejecutores. El testigo ha reconocido que Koldo García le trasladó la oferta de la empresa Soluciones de Gestión, vinculada al empresario Víctor de Aldama, el mismo día en que se firmaban las primeras órdenes de compra.
La letrada de Koldo García ha centrado su interrogatorio en descartar la existencia de presiones, amenazas o contraprestaciones en el proceso de adjudicación. El exsubsecretario ha negado de forma reiterada cualquier tipo de coacción, afirmando que no existieron órdenes ni promesas de beneficio a cambio de la contratación de empresas concretas.
Las defensas han destacado además que estos contratos permitieron la llegada de algunas de las primeras partidas de mascarillas a España en un momento crítico de escasez global de material sanitario. En ese contexto, el testigo ha descartado que existiera cualquier instrucción para redirigir excedentes a hospitales fuera del circuito oficial de distribución.