El juicio del caso mascarillas en el Tribunal Supremo ha arrancado una nueva jornada este jueves con el testimonio de la empresaria Carmen Pano, que ha asegurado haber llevado a cabo entregas de dinero en efectivo en la sede del PSOE en la madrileña calle Ferraz.
Pano ha asegurado ante el tribunal que acudió en dos ocasiones a Ferraz para realizar “dos pagos de 45.000 euros” en el marco de las gestiones para obtener una licencia de hidrocarburos vinculada al Ministerio de Transportes, en ese momento bajo la dirección de José Luis Ábalos. Según su declaración, el presunto conseguidor de la trama, Víctor de Aldama, le había trasladado que “el ministro (Ábalos) quería una casa” como contraprestación a cambio de la licencia.
En este sentido, la empresaria ha vinculado directamente estas operaciones con Ábalos, aunque dice que nunca le conoció, apuntando que la compra de un chalet en La Alcaidesa, provincia de Cádiz, habría sido parte de ese supuesto acuerdo.
"Mismo modus operandi: una bolsa de papel tipo Zara"
Pano, que dirigía junto a su hija, Leonor González, la empresa Have Got Time, comercializadora de hidrocarburos, ha explicado que trabajaba para el empresario Claudio Rivas, interesado en poner en marcha una operadora energética, y que fue a través de su entorno como entró en contacto con Aldama, quien se ofreció a facilitar los trámites gracias a sus “contactos”. Según Pano, Rivas le transfirió más de 600.000 euros a sus cuentas. La testigo ha añadido que Aldama le recriminó, “muy enfadado”, que faltaban 10.000 euros cuando entregó el dinero en Ferraz.
Asimismo, ha detallado que el efectivo estaba compuesto principalmente por billetes de 50 euros y algunos de 100, y que seguían siempre el mismo procedimiento: “Se metía en una bolsa de plástico, se doblaba y se introducía en una bolsa de papel tipo Zara”, ha explicado.
Noticia destacada
El chófer de Carmen Pano relata que la vio bajar en Ferraz con una bolsa con tacos de billetes
1 minuto
“Siempre era el mismo modus operandi. El dinero se metía en una bolsa de plástico, se doblaba y se metía en una bolsa de papel tipo Zara”.
500.000 destinados al domicilio del presidente de Air Europa
Por su parte, Leonor González Pano ha declarado Aldama le relató que tanto él como Koldo García acudieron al domicilio del presidente de Air Europa, Juan José Hidalgo, para recoger una bolsa con 500.000 euros en efectivo.
En su relato, la defensa de Koldo ha tratado de cuestionar su credibilidad al señalar supuestas contradicciones en versiones anteriores. La letrada Leticia de la Hoz ha recordado que en julio de 2025 la testigo situó este episodio en el aeropuerto de Madrid-Barajas.
González Pano ha rechazado esa interpretación, aclarando que entonces se refería a una reunión sin entrega de dinero, mientras que ahora describe un episodio distinto, la recogida de una bolsa en el domicilio del empresario.
Por otro lado, González Pano ha sostenido que el “millón de euros” al que hace referencia la Guardia Civil en sus informes no se destinó a comprar voluntades políticas, sino que fue a parar directamente a Víctor de Aldama.
Según la investigación de la Unidad Central Operativa (UCO), esa cantidad habría sido utilizada por una supuesta organización criminal para influir en José Luis Ábalos y otros cargos públicos, facilitando su acceso a estructuras de la Administración a cambio de contraprestaciones. Sin embargo, la testigo ha defendido que ese dinero habría salido de Claudio Rivas con destino a Aldama, sin concretar si hubo más beneficiarios.
A continuación ha declarado Ignacio Granada, funcionario del Ministerio de Hacienda, que ha segurado que recibió una orden directa de Carlos Moreno, jefe de gabinete de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para trasladar a la Agencia Tributaria la solicitud de aplazamiento de embargo presentada por una empresa vinculada a Víctor de Aldama.
Granada ha enfatizado que actuó estrictamente en cumplimiento de la instrucción de su superior jerárquico: “Me ordenó que lo trasladase a la Agencia Tributaria y así lo hice”, ha afirmado. Preguntado sobre la frecuencia de este tipo de peticiones, el funcionario ha matizado que, si bien no son habituales, tampoco son infrecuentes.
El chófer de Pano dice que vio en el coche una "bolsa transparente" con "tacos de billetes"
En la misma sesión, ha declarado este miércoles como testigo el chófer de Pano, Álvaro Gallego, quien ha corroborado el relato de la empresaria al asegurar que la llevó a Ferraz a finales de 2020 y que la vio bajar del coche con una bolsa en la que “se apreciaban tacos de billetes”.
Gallego, quien ha dicho ser "amigo" de Pano, ha detallado que antes de llegar a la sede socialista realizaron una parada en las oficinas de Víctor de Aldama, en Las Rozas (Madrid), para a continuación dirigirse a Feraz.
El testigo ha descrito la bolsa como “transparente, blanca, dentro de otra más grande” y ha insistido en que “se veía que había dinero”, aunque ha reconocido que no puede concretar la cantidad exacta ni confirmar si se trataba del mismo paquete en ambos trayectos. Tampoco ha podido identificar al destinatario final, ya que permaneció en el vehículo.
Noticia destacada
Caso mascarillas: Claudia Montes, "amiga" de Ábalos, niega haber sido “enchufada” por el exministro en Logirail
6 minutos
Asimismo, ha indicado que el dinero habría sido entregado previamente por un emisario de Rivas en el domicilio de Pano, si bien ha subrayado que desconocía el destino concreto del efectivo y que desconoce si el dinero fue entregado a Aldama en su oficina o en la sede socialista.
Según su testimonio, el dinero procedía de Claudio Rivas y estaba destinado a “los pagos de la licencia de Villafuel”, la empresa en el epicentro de la trama de hidrocarburos y en la que figuran como investigados Víctor de Aldama, Carmen Pano y el propio Rivas en la Audiencia Nacional. Al ser preguntado por el origen del dinero, Gallego explicó que pudo identificarlo porque, según afirmó, “un emisario suyo lo llevó esa misma mañana al domicilio de Carmen Pano”.
Dos pagos de 10.000 euros en República Dominicana
La sesión ha continuado con la declaración de Aránzazu Granell, empleada de una empresa vinculada al entorno de Aldama, quien ha reconocido haber realizado entregas de dinero en efectivo al hermano de Koldo, Joseba García. “Mis encuentros con Joseba eran nada, dos minutos”, ha afirmado la testigo, que ha detallado que entregó hasta 20.000 dólares en efectivo durante su estancia en República Dominicana, en dos pagos de 10.000 dólares cada uno.
Granell ha asegurado que actuó por indicación del empresario Javier Serrano y ha señalado que desconoce si el destinatario sabía que los sobres contenían dinero. Según su relato, los fondos procedían de las clínicas que supervisaba en el país.
Durante la fase de investigación, Serrano ya había apuntado que estas entregas se realizaron por orden de Víctor de Aldama, considerado una figura clave en la presunta red.
El último testigo en declarar ha sido el empresario César Moreno, socio de Aldama y miembro del grupo de WhatsApp conocido como ‘los cuatro mosqueteros’. Según informes de la Guardia Civil, este grupo habría realizado un pago de 10.000 euros a Koldo García en República Dominicana.
Moreno, que ha comparecido como testigo, está sin embargo investigado en la Audiencia Nacional por un presunto delito de blanqueo de capitales en esta misma causa, lo que le ha llevado a no responder a la mayoría de las preguntas. En su breve intervención, se ha limitado a negar que conozca a Koldo o que haya mantenido encuentros con él, pese a que mensajes hallados en su teléfono apuntan en sentido contrario.