Cuatro acusados, tres hombres y una mujer, han asumido este martes penas que en conjunto alcanzan los 23 años de prisión por haber extorsionado a un menor de 14 años en Palma, al que llegaron a exigir y obtener, mediante amenazas, en torno a 2.000 euros.
En la vista señalada en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, las defensas y la Fiscalía han cerrado un acuerdo que rebaja de forma notable las peticiones iniciales de condena, lo que ha evitado la celebración del juicio oral previsto.
El principal encausado ha recibido las sanciones más altas: dos años de prisión por un delito de extorsión, nueve años por tres delitos de robo y tres años más por amenazas. Los otros tres procesados han sido sentenciados a penas inferiores, también por extorsión y robo, que oscilan entre un año y medio y cuatro años de cárcel.
En el pacto alcanzado se ha tenido en consideración que los procesados han consignado 18.400 euros en concepto de reparación del daño causado a la víctima. Igualmente, se ha apreciado como atenuante el tiempo transcurrido desde que ocurrieron los hechos.
Los episodios se remontan a los meses de marzo y abril de 2021. Los acusados han admitido que, sabiendo que el menor pertenecía a una familia con alto poder adquisitivo, comenzaron solicitándole dinero con el pretexto de que a uno de ellos le habían sustraído el teléfono móvil.
A partir de ahí, se encadenaron distintas acciones de extorsión y amenazas, tanto físicas como verbales, dirigidas al menor, que se produjeron en persona y también a través de mensajes y redes sociales.
En una de las ocasiones, llegaron a intimidarle con una pistola de balines dentro de un vehículo. Durante cerca de dos meses, las coacciones se repitieron reiteradamente, de forma presencial y mediante comunicaciones telemáticas. En un solo día llegaron a realizar hasta una veintena de llamadas en las que uno de los procesados advertía al menor de que iba a "matar a él y a su familia".
En otra amenaza, uno de los acusados llegó a decirle: “Por mis muertos, aunque me metan diez años de prisión voy a ir a la puerta de tu casa de tu casa y te voy a matar, si me has denunciado te mato, te voy a meter diez tiros en el pecho cuando salga de la cárcel”.
Antes del acuerdo, el fiscal solicitaba inicialmente para el conjunto de los procesados penas que superaban los 50 años de privación de libertad.