La Policía Nacional ha detenido a 13 personas vinculadas a Falange por su presunta participación en actos vandálicos en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, ocurridos el pasado 6 de marzo, en la antesala del Día Internacional de la Mujer.
Según la investigación, un grupo de entre 20 y 30 personas irrumpió en el campus de Somosaguas de forma coordinada, con el rostro cubierto y vestimenta oscura, alterando el funcionamiento normal del centro.
Durante la acción, los implicados retiraron y destrozaron cartelería feminista, causaron daños en el mobiliario y desplegaron una pancarta con el lema: “Rechaza el feminismo, abraza la feminidad”, acompañada de simbología fascista.
Aunque no se produjeron enfrentamientos físicos, los hechos generaron un clima de tensión entre el alumnado y afectaron a espacios utilizados por asociaciones estudiantiles.
Operación policial y vínculos ideológicos
Las pesquisas derivaron en la denominada ‘Operación Jauría’, desarrollada por la Brigada de Información, que culminó con la detención de 13 adultos de entre 18 y 27 años y la investigación de otra persona.
Además, se ha identificado a seis menores de edad, cuya implicación no fue suficiente para proceder a su arresto.
Fuentes cercanas al caso apuntan a la posible vinculación de algunos detenidos con el Sindicato Español Universitario (SEU), organización histórica ligada a la Falange Española, y señalan que dos de los arrestados contaban con antecedentes por hechos similares.
El Gobierno condena los hechos y alerta del discurso de odio
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha aplaudido la actuación policial y ha advertido de que en la región “no hay hueco para los odiadores”.
Martín ha mostrado su preocupación por este tipo de episodios y ha lanzado un mensaje directo a quienes difunden discursos de odio, señalando que estos pueden derivar en delitos y actos de violencia. “Les pido que cambien el rumbo y trabajen para que la convivencia sea reforzada”, ha afirmado.
La investigación continúa abierta mientras se analizan posibles responsabilidades adicionales y conexiones con otros incidentes similares en el ámbito universitario.