La Audiencia Provincial de Orense ha impuesto una pena de 10 años y tres meses de prisión a un hombre por la agresión sexual y las amenazas dirigidas a su expareja: “Busca sitio dónde esconderte”.
En su resolución, los magistrados lo declaran responsable de un delito de agresión sexual y de otro de amenazas, y le obligan además a abonar a la víctima una indemnización de 5.000 euros.
El tribunal considera acreditado que el acusado, tras mantener una relación sentimental con la mujer, la agredió sexualmente en el domicilio de ella, empleando la fuerza y sin su consentimiento, y que posteriormente le remitió varios mensajes amenazantes.
Según el relato de hechos probados, todo sucedió en febrero de 2022, cuando el hombre acudió a la vivienda de su expareja para recoger sus pertenencias, después de que la relación se hubiera roto un mes antes tras cinco años de convivencia.
Una vez en la casa, tras dejar en el exterior una bolsa con sus objetos personales, se dirigió al dormitorio donde se encontraba la mujer y, sujetándola con fuerza del brazo, la empujó hacia la cama, la colocó boca abajo y le dijo “ahora vas a saber lo que es bueno”.
A continuación, le bajó los pantalones e introdujo los dedos en la vagina de la víctima en varias ocasiones, hasta que ella cayó al suelo y él abandonó la vivienda. Más tarde, le envió mensajes en los que le advertía que buscara un lugar donde esconderse: “Vas a ver qué es ser hijo de puta”.
La sala resalta que el testimonio de la víctima resulta verosímil y consistente, y subraya que se ve respaldado por la documentación obrante en la causa y por las periciales practicadas. Añade, además, que no aprecia indicios de manipulación en las pruebas aportadas por la defensa.
Pese a la contundencia del fallo, la sentencia no es todavía firme, ya que contra la misma cabe recurso ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).