Dina Bousselham, exasesora de Pablo Iglesias en Podemos, ha explicado ante la Audiencia Nacional (AN) que le "generó miedo" enterarse de que el contenido de su teléfono sustraído terminó en el domicilio del comisario jubilado José Manuel Villarejo, al considerar que su entorno es "peligroso", algo que ha descrito como "traumático".
Bousselham ha intervenido este miércoles en la tercera jornada del juicio en el que se analiza el itinerario de la tarjeta de su móvil desde el robo sufrido en 2015 hasta que parte de la información del dispositivo apareció en distintos medios de comunicación, en una causa en la que Villarejo figura como único procesado.
La exasesora ha detallado que le robaron el teléfono mientras hacía compras en un Ikea de Alcorcón (Madrid) junto a quien era entonces su pareja. En un momento dado, le pidió que guardara sus cosas en la chaqueta, entre ellas el móvil y el tarjetero.
Según su relato, colocaron el abrigo en el carrito de la compra y continuaron recorriendo la zona del almacén. En un descuido, alguien se llevó la prenda. Minutos después acudieron a la comisaría de la Policía Nacional de Alcorcón (Madrid) para presentar la denuncia por el robo.
Ha subrayado que en el teléfono almacenaba imágenes, "fotos íntimas, familiares, de amigos" y también documentación vinculada a su labor como asesora parlamentaria de Iglesias —entonces eurodiputado en Bruselas—, como informes de argumentario, comunicación, estrategia o análisis.
Asimismo, ha indicado que el terminal guardaba información relativa a Iglesias, como sus tarjetas bancarias personales —ya que ella asumía tareas administrativas para él— o "un porcentaje irrelevante" de fotografías del propio dirigente.
Ha señalado que recuperó el móvil en verano de 2016 y que, desde que comenzaron a difundirse informaciones en la prensa, identificó que las capturas publicadas procedían de su teléfono, al reconocer nombres de compañeros de partido tal y como los tenía guardados en su agenda. "El señor (Juan Carlos) Monedero era profesor mío, y yo lo tenía guardado como profesor Monedero", ha indicado.
La Fiscalía Anticorrupción reclama para Villarejo 5 años de prisión por un delito de descubrimiento y revelación de secretos, además del pago de 5.000 euros en concepto de indemnización a Bousselham y otros 1.000 euros al exvicepresidente.
Identifica las capturas como procedentes de su teléfono
Tras exhibírsele en la vista algunas de las capturas difundidas en medios digitales, Bousselham ha reiterado que no existe "ninguna duda" de que esos pantallazos salieron de su móvil.
"El nexo de todas esas capturas soy yo. Había diferentes grupos con diferentes personas en diferentes fechas, y el común denominador soy yo", ha resumido.
La exasesora ha insistido en que descubrir que el contenido de su teléfono terminó en casa de Villarejo fue "traumático". "Me generó miedo, porque el entorno del señor Villarejo es un entorno peligroso. A lo largo de estos diez años yo he sentido y he vivido un momento duro en lo emocional", ha manifestado.
En la misma línea, ha dicho sentirse inquieta ante la posibilidad de que tanto Villarejo como los periodistas que difundieron las noticias hayan podido ver "fotos íntimas" suyas, "con poca ropa", o de sus padres. "Yo he sentido que se ha violado mi propia intimidad y que a día de hoy no sé en manos de quién están esas fotos", ha advertido.
Ha añadido que su imagen pública también se ha visto dañada: "También he visto afectada mi reputación, porque cualquier persona aquí de la sala, si ahora mismo entra en Google y pone Dina Bousselham, pues la mayor parte del contenido que existe en Google está directamente asociado con estos hechos, con el robo del móvil y con el señor Villarejo".
Iglesias corrobora que Dina gestionaba su información bancaria
Pablo Iglesias, por su parte, ha relatado que mantuvo una reunión con un directivo de una empresa de comunicación que le mostró unas carpetas que él identificó como el contenido de la tarjeta de su entonces asesora.
Según ha indicado, esta persona le aseguró de forma insistente que se trataba de la única copia existente del teléfono y que no tenían intención de publicar ese material, extremo que el exvicepresidente dio por bueno.
Iglesias ha explicado que en esas carpetas vio "mayoritariamente" fotografías de Bousselham. "De hecho, las fotos íntimas son 'selfies', muchos 'selfies', fotos con su familia. Y las fotos mías que aparecen pues son algunas fotos en situaciones de mítines, en situaciones de trabajo en el Parlamento Europeo, pero casi todas las fotos son de Dina y su familia", ha precisado.
Cuestionado por la Fiscalía sobre el tiempo que tardó en informar a Bousselham de la existencia de esa copia, Iglesias ha sostenido que consideró que era "enormemente duro" para ella "saber que ese material íntimo había podido estar en manos de periodistas".
Ha admitido que "quizá" actuó de manera "paternalista", pero que pensó que lo más adecuado era "librar a Dina Bousselham de la preocupación de lo que implica saber que fotos personales tuyas las ha podido ver gente". Solo cuando le "queda clarísimo que esa no era la única copia" decide contárselo.
Además, el exlíder de Podemos ha ratificado que Bousselham trabajaba como su asesora en Bruselas cuando él ocupaba el escaño de eurodiputado.
En este contexto, ha confirmado que ella manejaba documentación bancaria suya, puesto que se encargaba de gestionar "tanto los vuelos como las reservas de hotel", utilizando "la tarjeta específica del Parlamento Europeo para ese tipo de gastos".