Dos exmonjas clarisas del monasterio de Belorado (Burgos), Sor Sión y Sor Israel, citadas este jueves como investigadas por el Juzgado de Instrucción n.º 5 de Bilbao, han defendido a su llegada al Palacio de Justicia que cuidaron “fenomenal” de las monjas de más edad trasladadas al convento de Orduña y han rechazado que se apropiaran de su dinero.
En la causa se investiga a ocho exreligiosas por presuntos delitos de trato degradante, coacciones, abandono, omisión del deber de socorro, falsedad documental y administración desleal. El pasado 18 de diciembre, la Guardia Civil, en apoyo a la comitiva judicial, se desplazó al convento de Orduña (Bizkaia), donde localizaron a cinco religiosas de entre 87 y 101 años que, según el atestado, se encontraban en condiciones degradantes, por lo que fueron derivadas al Hospital de Basurto para una valoración médica.
En la mañana de este jueves, dos de las exmonjas investigadas han comparecido ante el tribunal de Bilbao acompañadas por su letrada, Norma Riaño. Sor Sión ha indicado ante los medios que su intención es que se aclare lo sucedido y ha precisado que han acudido a declarar porque se han incorporado nuevas diligencias y se les ha solicitado ampliar su testimonio.
Interpelada sobre la supuesta administración desleal, las coacciones y el trato vejatorio hacia las religiosas ancianas que se les atribuyen, la exmonja lo ha rechazado rotundamente, al igual que la acusación de haberse quedado con el dinero de las mayores. Ha insistido en que las atendieron “fenomenal”. “Y siempre lo seguiríamos haciendo si nos lo permitieran”, ha remarcado.
En este contexto, ha afirmado desconocer el motivo de la que considera una ‘persecución’ contra ellas. “Eso nos lo tendría que decir la jueza”, ha señalado, antes de recalcar que se presentan “tranquilas” ante la magistrada porque tienen “la conciencia muy tranquila” y acuden para “defender la verdad”. También ha desmentido que las religiosas de más edad convivieran con gatos en el convento.
Según lo previsto en la agenda judicial, en primer lugar debía declarar una testigo propuesta por la defensa de las exmonjas investigadas y, a continuación, prestarían declaración Sor Sión y Sor Israel.