Echenique defiende que su tuit sobre “deportar sacerdotes” fue ironía y la acusación lo atribuye a “manía” contra la Iglesia

Echenique sostiene ante la Audiencia de Madrid que su tuit sobre “deportar sacerdotes” fue irónico, mientras Abogados Cristianos ve delito de odio.

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El exdiputado Pablo Echenique comparece ante la Audiencia Provincial de Madrid, a 27 de marzo de 2026, en Madrid (España). Isa Saiz - Europa Press

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El exdiputado de Podemos Pablo Echenique, procesado por un presunto delito de odio a raíz de un mensaje en X en el que hablaba de “deportar sacerdotes” implicados en abusos sexuales, ha sostenido ante el tribunal que se trataba de un comentario irónico. La acusación popular, ejercida por Abogados Cristianos, sostiene en cambio que el mensaje obedece a su “manía” hacia la Iglesia Católica.

La vista oral se ha celebrado este viernes en la Audiencia Provincial de Madrid, después de que Abogados Cristianos interpusiera una querella contra el exparlamentario por un tuit de 2024 en respuesta al arzobispo de Oviedo. El prelado se había pronunciado sobre la inmigración afirmando: “Dentro de la apertura buenista, se nos puede colar gente que son indeseados”.

En aquel mensaje, Echenique escribió: “Estadísticamente es mucho más probable que un sacerdote cometa un delito de agresión sexual contra menores de edad que delinca una persona migrante. Desde el punto de vista de la seguridad ciudadana, sería más eficaz deportar sacerdotes que endurecer la política migratoria”.

El exdiputado 'morado' ha sido el último en comparecer, como había solicitado su defensa, y solo ha contestado a las preguntas de su abogado y de la Fiscalía.

Echenique ha explicado que respondió “irónicamente” contraponiendo dos cuestiones que considera “absurdas”: los delitos atribuidos a inmigrantes y los abusos sexuales vinculados a la Iglesia. “No creo que haya que castigar a todos los sacerdotes”, ha indicado.

“Por eso el tuit habla de 'deportar', que es imposible”, ha señalado, para añadir que “dado que es imposible deportar a sacerdotes, es obvio que es ironía”.

Ha asegurado que publicó el mensaje “desde el lugar de persona pública preocupada por su país” y ha recalcado que siente “mucho respeto a la actividad social de la Iglesia”, de modo que “en ningún momento” tuvo el “ánimo” de ofender. La acusación reclama para él un año de prisión y una multa de seis meses.

La declaración de Gabilondo

El primer testigo en intervenir ha sido el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, propuesto por Abogados Cristianos y preguntado por la acusación en relación con su informe sobre abusos sexuales.

Gabilondo ha aclarado que su trabajo era de carácter “general” y no se centraba exclusivamente en los casos de la Iglesia. “Nosotros no estamos juzgando a ninguna institución”, ha precisado.

Cuando el abogado de Echenique ha tratado de profundizar en el contenido del informe, la presidenta del tribunal, la magistrada Adela Viñuelas, le ha interrumpido para recordarle que ese documento no es objeto de enjuiciamiento en esta causa. El letrado ha mostrado su disconformidad, alegando que a Abogados Cristianos sí se le había permitido preguntar sobre ello.

Después ha declarado María García, vicepresidenta del Observatorio de Libertad Religiosa y de Conciencia. A instancias de Abogados Cristianos, García ha explicado que incluyeron el tuit de Echenique en su informe sobre ataques a la libertad religiosa de 2024 porque se trata de “una persona pública” y ha respondido afirmativamente cuando se le ha preguntado si este tipo de mensajes puede incrementar las agresiones a sacerdotes.

La Fiscalía, que se ha mostrado favorable a la absolución del exdirigente de Podemos, le ha preguntado si el Observatorio es independiente, a lo que García ha contestado que sí.

La defensa de Echenique ha pedido detalles sobre el método para decidir qué se considera un ataque, y la testigo ha explicado que cuentan con un consejo de expertos que revisa el informe.

En ese punto, el abogado ha preguntado si la presidenta de Abogados Cristianos forma parte de ese comité. La vicepresidenta del Observatorio ha respondido, de nuevo, que sí.

Para cerrar su interrogatorio, la defensa ha cuestionado por qué no se incluyó en el informe la campaña de recogida de firmas promovida por la asociación católica para “evitar que se eliminen las fiestas cristianas para celebrar las musulmanas” en Melilla.

La letrada de la acusación, Polonia Castellanos, ha pedido al tribunal que vetara la pregunta, pero la magistrada ha considerado que era pertinente. García ha indicado que no lo recuerda con exactitud, aunque cree que lo valoraron así.

El tribunal ha rechazado finalmente la declaración de los periodistas llamados por la defensa al entenderla “innecesaria”, decisión frente a la que el abogado de Echenique, Gonzalo Vellé, ha formulado protesta.

Debate sobre la ironía y el delito de odio

En su informe final, Castellanos ha defendido que el tuit “no es inocuo” y ha sostenido que, a la vista de los datos aportados por Gabilondo en la sala, Echenique podría haber dirigido sus palabras contra “otro colectivo”.

La abogada ha mantenido que los hechos encajan en un delito de odio porque “no se apoya” en el informe del Defensor del Pueblo ni en datos oficiales, y ha afirmado que el mensaje responde a su presunta “manía” a la Iglesia.

Ha añadido que, para que exista delito de odio, “basta con que tenga la actitud” y la “intención particular de humillar”, algo que, a su juicio, se desprende del tuit.

El fiscal ha reiterado su posición absolutoria y ha recordado que “no todo lo odioso es delito de odio”. También ha subrayado que ni el arzobispo de Oviedo ni ningún otro representante de la Iglesia Católica se han personado en la causa.

Ha encuadrado tanto las manifestaciones del arzobispo como la respuesta de Echenique en el contexto de la confrontación política. “Nos deja poco margen para el delito de odio, y más cuando ambos tienen responsabilidades públicas”, ha señalado.

Vellé ha insistido en que las expresiones de su cliente se sitúan en el terreno de la ironía y el sarcasmo. Ha apuntado, además, que la vicepresidenta del Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia no ha demostrado que exista una relación entre el tuit y un aumento de agresiones a sacerdotes, y ha solicitado que se impongan las costas a la acusación.

En su turno de última palabra, Echenique ha manifestado que “es imposible que una persona que no odia a los sacerdotes emita un mensaje de odio” contra ellos.

“Juzgar una ironía como algo literal nos llevará a algo más complejo”, ha concluido el exdiputado, antes de que la magistrada Viñuelas dejara el asunto visto para sentencia poco antes del mediodía.