El acompañante del acusado por el crimen de Halloween pensó que la víctima solo había perdido el conocimiento

El amigo del acusado por el crimen de Halloween declara que pensó que la víctima solo había perdido el conocimiento tras desplomarse en el suelo.

3 minutos

Segunda sesión del juicio del 'crimen de Halloween' EUROPA PRESS

Segunda sesión del juicio del 'crimen de Halloween' EUROPA PRESS

Comenta

Publicado

3 minutos

El segundo día del juicio por el conocido como 'crimen de Halloween', que se sigue desde este martes en la Sección 2.ª de la Audiencia Provincial de Murcia, ha estado marcado por la declaración del amigo que iba con el acusado la noche de los hechos. Este testigo ha asegurado que creyó que la víctima había “perdido el conocimiento” al verla tendida en el suelo.

Según su testimonio, el fallecido se incorporó a la charla que ambos mantenían en la barra pese a no conocerse previamente. “No paraba de hablar y empezó a ponerse pesado”, ha manifestado. En ese momento, ha relatado, comenzaron los insultos dirigidos a la camarera, algo que él le reprochó varias veces por la relación de amistad que mantenía con ella.

“Se metió al baño 15 minutos y salió desencajado”, ha recordado el testigo, en alusión al fallecido. A su salida, le propuso salir a la calle para pelear, invitación que rechazó. Fue entonces cuando se produjo un forcejeo entre ambos y el acusado intervino para separarlos.

El testigo ha descrito que “como pude, me entró el nervio, le di un empujón y se cayó, vi a mi amigo con los brazos en alto, se cayó y se fue a por él--en referencia al acusado--, se volvió a caer, se levantó y vi que se subió la camiseta, se vio la sangre y se desplomó”. Ha insistido en que, por la posición en la que se encontraba durante la trifulca, no alcanzó a ver la navaja en ningún momento.

Tras el incidente, el acusado abandonó el local en la furgoneta de la empresa. Durante el trayecto, en un semáforo, su amigo logró darle alcance. “Me voy, no sé que ha pasado”, ha relatado que le dijo el procesado, añadiendo que este comentó “no sé” o “creo que lo he matado”. El testigo ha señalado que, debido a su estado de nervios, no recuerda qué respondió y niega que el acusado le dijera que había “tirado bajo” con la navaja, como este afirmó el martes, sino que pensaba que no lo había matado.

A lo largo de la vista se han proyectado varios vídeos de la cámara de seguridad del establecimiento, en los que se aprecia al acusado y al fallecido durante la noche y el instante en el que inician la conversación. En una de las grabaciones se observa cómo la camarera acompaña al fallecido a la calle, según el testigo para enseñarle un coche, y no para expulsarlo del bar, tal y como sostuvo el acusado. La empleada ha declarado que regresó al interior “molesta”.

El amigo del procesado ha manifestado que este le comentó que llevaba una navaja para partir un panecillo del trabajo, extremo frente al que el fiscal ha recordado que el propio acusado también dijo que podía portarla “porque era miedoso”.

En las imágenes se aprecia igualmente el momento de la pelea y cómo el fallecido queda inmóvil en el suelo, mientras el acusado pasa junto a él en varias ocasiones antes de marcharse del lugar. “Lo vi en el suelo, pero eso no quiere decir que estuviera muerto”, ha respondido al letrado de la acusación, añadiendo que “cuando se levantó la camiseta y se desplomó pensé, “le ha pinchado”, pero creí que había perdido el conocimiento”.

El testigo ha descrito al fallecido señalando que “no era él, tenía los ojos encendidos”, y ha añadido que el acusado “se fue alterado, nunca le había visto agresivo”.

Declaración de la camarera del bar

La camarera que trabajaba en el bar donde se produjeron los hechos, amiga tanto del acusado como de su acompañante, también ha prestado declaración. Ha indicado que, antes de aquella noche, el procesado ya había consumido cerveza con alcohol en el mismo local, pese a que este afirmó el martes que llevaba mucho tiempo sin beber.

“No recuerdo lo que me decía, no era agradable”, ha señalado sobre la actitud del fallecido. Asimismo, ha precisado que durante la pelea no escuchó amenazas ni advertencias concretas.

La testigo ha reiterado que la pelea “no iba” con el acusado y que este intervino únicamente porque ella se lo pidió. “No tendría que haberle dicho nada”, ha lamentado durante su intervención ante el tribunal.