La defensa de un hombre acusado de dejar parapléjico y en silla de ruedas a otro tras dispararle hasta en cinco ocasiones sostiene que actuó en legítima defensa durante un violento asalto a su vivienda en Ciempozuelos, unos hechos ocurridos en julio de 2023.
La víctima, que logró salvar la vida gracias a una rápida atención sanitaria, sufrió lesiones muy graves que le obligan a desplazarse en silla de ruedas de manera permanente.
El juicio comenzó este martes en la Audiencia Provincial de Madrid con un jurado popular. En el banquillo se sientan tres procesados, dos de ellos considerados también víctimas. Se enfrentan a penas que pueden alcanzar los siete años de prisión por delitos de homicidio en grado de tentativa, allanamiento de morada, tenencia ilícita de armas y un delito leve de ocupación de inmueble.
La Fiscalía solicita que C. A. R., señalado como autor de los disparos, indemnice a la víctima con más de 500.000 euros por lesiones, secuelas, daños morales y perjuicios económicos, una cuantía que podría elevarse en función de los gastos médicos futuros derivados de su estado.
En la primera jornada, las partes presentaron sus alegatos iniciales ante el jurado. La letrada del principal acusado sostiene que en su cliente concurre una eximente completa de legítima defensa, al haber sido abordado de forma violenta en su domicilio por los otros dos encausados y tras haber sufrido amenazas anteriores.
Además, la fiscal aprecia en el autor material de los tiros las atenuantes de confesión y de adicción a las drogas. Según ha relatado, avisó a la Guardia Civil de que había disparado a una persona, lo que permitió que los servicios de emergencia acudieran de inmediato a la vivienda.
Los implicados se conocieron en los calabozos tras ser arrestados en una operación policial contra el tráfico de drogas. Tras quedar en libertad, se produjo el incidente cuando dos de ellos irrumpieron en la casa de la víctima.
De acuerdo con la versión de la defensa, la víctima portaba una pistola y, durante un forcejeo, se produjeron los disparos. “No había intención deliberada de causar la muerte”, ha aseverado.
Según el fiscal, el 11 de julio de 2023, sobre las 18:30 horas, H. M. M. S. y S. U. R. B. acudieron al domicilio donde residía C. A. R. Tras llamar a la puerta, accedieron a la vivienda por la fuerza, pese a la oposición del morador.
Una vez en el interior, S. U. R. B. sujetó a C. A. R. por el cuello mientras H. M. M. S. le encañonaba con un arma de fuego. En el transcurso del forcejeo, C. A. R. logró hacerse con el arma y efectuó hasta cinco disparos contra H. M. M. S., alcanzándole uno de ellos en el torso.
La víctima resultó gravemente herida, con lesiones de extrema gravedad que requirieron múltiples intervenciones quirúrgicas y un prolongado ingreso hospitalario. Finalmente sobrevivió, pero ha quedado con secuelas irreversibles, entre ellas una paraplejia que le obliga a desplazarse en silla de ruedas.