El acusado de intentar prender fuego a una oficina de la Seguridad Social en Madrid afirma que solo buscaba llamar la atención

El hombre acusado de intentar quemar una oficina del INSS en la calle Serrano asegura ante el tribunal que solo quería llamar la atención.

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Fachada de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 26 de septiembre de 2025, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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Un hombre juzgado por intentar originar un incendio en una sede del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) situada en la calle Serrano, en Madrid, ha declarado ante la Audiencia Provincial que su objetivo no era causar destrozos ni heridos, sino “llamar la atención”.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 13.40 horas del 16 de agosto de 2023, cuando el procesado entró en la oficina portando una garrafa de gasolina y un mechero, en un momento en el que el local estaba lleno de usuarios y empleados.

Según el escrito de acusación, el hombre vertió parte del combustible sobre el suelo y supuestamente intentó prenderle fuego, lo que generó una situación de grave riesgo para las personas presentes. El fuego no llegó a iniciarse gracias a la rápida intervención de los vigilantes de seguridad y de varios agentes de la Policía Nacional.

El acusado, que ha rechazado alcanzar un acuerdo con la Fiscalía, mantiene que su única intención era llamar la atención y que en ningún caso quería provocar un incendio en las dependencias, a las que había acudido para gestionar un subsidio.

Uno de los policías que intervino ha relatado en la vista oral que se encontraba de servicio el 26 de agosto de 2023 cuando fue alertado por varios viandantes que gritaban asustados en la calle, en las inmediaciones de la Embajada de Rusia, también en la calle Serrano, a mediodía y con la zona con poca afluencia. “Pensamos que podía tratarse de un atraco, porque había gente muy asustada”, explicó.

Al acceder a la oficina, el agente vio al acusado con una garrafa de gasolina en una mano y un mechero en la otra, después de haber derramado parte del líquido inflamable en el suelo. “Sin pensarlo, me abalancé sobre él para evitar que encendiera el mechero”, ha narrado. Durante el forcejeo, ambos cayeron al suelo. “Mi objetivo era que no lo encendiera. Le sujeté la mano y otro compañero le quitó el mechero”, añadió.

El policía ha indicado que parte del contenido de la garrafa, de unos seis litros y medio, terminó cayendo sobre su cuerpo durante la intervención. Una vez inmovilizado, el acusado se mostró “muy tranquilo”, según su declaración.

Como resultado de la actuación, el agente sufrió una intoxicación leve por inhalación de carburantes, que precisó asistencia sanitaria y se curó en dos días, sin impedirle continuar con sus tareas habituales.

En el transcurso del forcejeo también se registraron desperfectos en el uniforme del policía, valorados en 112,29 euros, así como en un teléfono móvil iPhone XR de un particular, tasados en 120 euros.

La Fiscalía califica los hechos como un delito de incendio en grado de tentativa y un delito leve de lesiones. Además de la pena de prisión, reclama la imposición de tres meses de multa con una cuota diaria de seis euros.

Asimismo, solicita que el acusado indemnice con 120 euros al dueño del teléfono dañado, con 100 euros al agente por las lesiones sufridas y con 112,29 euros al Ministerio del Interior por los daños ocasionados en el uniforme oficial.