El acusado de más de 300 agresiones sexuales a su sobrina menor lo niega y afirma que siempre tuvo buena relación

El acusado de más de 300 agresiones sexuales a su sobrina en Mallorca niega los hechos mientras la Fiscalía pide 12 años de cárcel y 15.000 euros.

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Juicio por abusar sexualmente de su sobrina: "Le conté que me habían pasado cosas y me dijo que a ella también". EUROPA PRESS

Juicio por abusar sexualmente de su sobrina: "Le conté que me habían pasado cosas y me dijo que a ella también". EUROPA PRESS

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Un hombre juzgado por presuntamente agredir sexualmente en más de 300 ocasiones a su sobrina menor de edad en Mallorca rechazó este jueves las acusaciones y sostuvo que el trato con la niña siempre fue “la normal de padrino y ahijada”.

En la vista oral celebrada en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares, el acusado manifestó que no entiende qué pudo llevar a su sobrina a presentar una denuncia por agresión sexual. Del mismo modo, insistió en que nunca permaneció a solas con la menor.

La madre de la víctima, que además es hermana del procesado, explicó ante el tribunal cómo su hija le reveló lo sucedido. “Un día la vi triste y le conté cosas que a mí me habían pasado y ella me dijo 'a mí también'. Le insistí y me dijo que había sido el padrino”, declaró durante su testimonio.

La Fiscalía reclama para el acusado una pena de 12 años de prisión, así como el abono de una indemnización de 15.000 euros, al considerarle presunto autor de un delito de agresión sexual con penetración a una menor de edad.

Según el escrito de acusación del Ministerio Público, los hechos se habrían producido entre 2012 y 2015. En ese periodo, el hombre, aprovechando las noches en las que la niña dormía en su casa, la habría sometido a tocamientos y a violaciones. Posteriormente, entre 2015 y 2016, la menor pasó a residir en la misma vivienda que el procesado, etapa en la que, de acuerdo con la Fiscalía, continuaron las agresiones sexuales.

El cálculo de la acusación sostiene que las agresiones se prolongaron durante cuatro años, con una frecuencia de al menos siete episodios al mes, lo que eleva el número mínimo de ataques a 336.

Como resultado de todo ello, la víctima, que tiene diagnosticado un trastorno del espectro autista, ha desarrollado diversas reacciones de carácter psicológico.

Además, en marzo de 2019, un juzgado de Palma impuso al acusado una orden de alejamiento de 500 metros respecto de la menor y le prohibió mantener cualquier tipo de comunicación con ella por cualquier vía.