El acusado de violar a su hija de tres años rechaza los cargos ante el juez: Soy un padre normal que quiere a sus hijos

El hombre acusado de violar a su hija de tres años niega ante la Audiencia Provincial cualquier abuso y atribuye la denuncia a una venganza de la madre.

2 minutos

El acusado, durante el juicio. EUROPA PRESS

Publicado

2 minutos

Un hombre que se enfrenta a un proceso penal por presuntamente violar a su hija de tres años y, supuestamente, aprovechar las visitas en un punto de encuentro entre 2016 y 2018 para agredirla sexualmente, ha negado este miércoles ante el tribunal haber cometido los hechos por los que está siendo juzgado.

“Esta denuncia es muy extraña. Juro por mi vida que ni me he acercado a ella”, ha afirmando respondiendo a las preguntas del Fiscal y el letrado de la acusación particular, momento en que se ha definido como “un padre normal que quiere a sus hijos”.

La Sección Primera de la Audiencia Provincial ha celebrado este miércoles la vista oral contra este hombre, acusado de violar a su hija cuando tenía tres años y de utilizar las visitas en un punto de encuentro para agredirla sexualmente.

Durante el interrogatorio, el procesado ha insistido en que nunca llegó a dormir a solas con la menor. Ha relatado que, dentro del régimen de visitas, cuando tocaba pernoctar con la niña, ambos se quedaban en la vivienda de la madre del acusado en Cala Rajada, pese a que él tenía su residencia habitual en un piso de Palma.

El hombre ha relatado que tuvo conocimiento de la existencia de la denuncia un día que acudió al punto de encuentro, aunque entonces no le facilitaron más información. Después, según ha dicho, recorrió sin éxito distintas dependencias de la Policía Local y Nacional en varios municipios para intentar averiguar los detalles. No fue hasta ocho meses más tarde, cuando fue detenido en Extremadura, cuando pudo conocer el contenido concreto de la denuncia.

Para el acusado, todo responde a una represalia de la madre de la menor, alentada por su entorno familiar. “Imagino que es porque ellos son mallorquines y yo forastero. Nunca me quisieron ni me aceptaron”, ha afirmado.

La madre de la niña, en cambio, ha relatado que, unos años después, la menor empezó a mostrar una conducta hipersexualizada. “Lo aprendió de su padre, supongo que en el punto de encuentro”, ha afirmado. La mujer ha explicado que observó enrojecimientos en la zona genital de la pequeña que, en un primer momento, atribuyó a la ropa. También ha señalado que, al salir del punto de encuentro, la niña la llamaba “puta”.

Revelación de los hechos y denuncia en 2020

Los presuntos abusos, sin embargo, no salieron a la luz hasta 2020, año en el que finalmente se interpuso la denuncia. La abuela de la menor ha contado que la niña le relató lo ocurrido como si se tratara de un secreto. “Es un secreto que tengo con papá, pero no se lo podemos decir a nadie. El papá me pone el pene en la vagina”, ha recordado que le confesó la niña en una ocasión.

Las profesionales de las unidades de valoración y tratamiento del abuso sexual infantil (Uvasi y Utasi) han ratificado la existencia de comportamientos sexualizados compulsivos, inadecuados para su edad, que fueron disminuyendo con el paso del tiempo.

Una de estas especialistas ha explicado que la menor presentaba dificultades para nombrar o identificar sus genitales y ha puesto como ejemplo que, al pedirle que dibujara el cuerpo humano, sólo representaba la cabeza y las piernas. Según ha señalado, se trata de una estrategia frecuente en niños que han sufrido episodios de abuso sexual.

El acusado se enfrenta a una petición fiscal de 18 años de prisión y a una indemnización de 30.000 euros por daños morales, por varios delitos de abuso y agresión sexual que se habrían cometido entre 2016 y 2018.

El procesado, que cuenta con antecedentes por violencia machista y abusos sexuales, está acusado de aprovechar las visitas con su hija para realizarle tocamientos y, además, de haberla violado en una ocasión en su domicilio de Palma, antes de ingresar en prisión.