Los médicos forenses que practicaron la autopsia al cuerpo de Sergio Delgado han ratificado ante el jurado que el “estado de embriaguez” del joven vallisoletano, fallecido la madrugada del 24 de febrero de 2024 en Burgos tras recibir un puñetazo directo en la cara, constituyó “una concausa” del desenlace “pero no determinante”, de acuerdo con el informe de autopsia expuesto este jueves en una nueva sesión del juicio con jurado en la Audiencia de Burgos.
Los especialistas han añadido que la estenosis, o estrechamiento, del 85 por ciento en una arteria coronaria de la víctima, hallada de forma casual durante la autopsia, “tampoco tiene relación directa con la muerte”.
El nivel de embriaguez de Sergio Delgado, con una tasa de 2,92 de alcohol en humor vítreo y 2,47 en sangre, se considera una “tasa muy alta” que corresponde a una fase de “confusión”. No obstante, los peritos han subrayado que la “tolerancia” individual al alcohol, condicionada por el físico y el hábito de consumo, puede influir en que se produzcan este tipo de resultados fatales.
Frente a esta conclusión, otro informe pericial aportado por la defensa sí estima “relevante” el consumo de alcohol y lo califica de “determinante” en la muerte, al entender que una tasa de 2,92 en humor vítreo es “cercano al coma”. Ese dictamen también resalta la llamativa estenosis del 85 por ciento en la arteria coronaria que irriga el corazón, que, según la pericial, pudo “haber influido” igualmente en el fallecimiento.
Parada cardiorrespiratoria por lesión en el tronco encefálico
En todo caso, para los forenses la causa fundamental de la muerte de Delgado es “el traumatismo facial y craneoencefálico” sufrido, y la causa inmediata “la parada cardiorrespiratoria por lesión en tronco encefálico”. El informe de autopsia recoge fractura de los huesos propios de la nariz, con una herida contusa en el ala izquierda, además de una segunda lesión en la región occipital derecha de la cabeza, sin que se apreciara fractura a la palpación.
La autopsia se practicó en la misma mañana en el Instituto Anatómico Forense de Burgos. El corazón y el cerebro se remitieron posteriormente al Instituto de Toxicología de Madrid para un análisis pormenorizado, que detectó “pequeñas lesiones y hemorragias” que no llegaron a ser más extensas debido a la muerte “súbita”.
Según la médico forense, el evento que desencadenó el fallecimiento fue el “puñetazo” que provocó la caída “a plomo” de Sergio Delgado y el impacto posterior contra el suelo en la zona occipital de la cabeza, en combinación con la ingesta de alcohol. De acuerdo con su testimonio, si la víctima no hubiera consumido alcohol, podría haber sobrevivido, aunque con alguna lesión axonal en sus neuronas.