Un agente de la Guardia Civil que participó en la investigación del presunto homicidio ocurrido en una finca de Inca (Mallorca) ha declarado ante el jurado que el propietario del inmueble les manifestó que “habían entrado en su finca y que se había defendido”.
El testimonio se ha escuchado al inicio de la segunda jornada del juicio con jurado, en el que se sienta en el banquillo el dueño de la finca, acusado de homicidio, junto a tres presuntos asaltantes, procesados por un delito de robo con fuerza en grado de tentativa.
Según ha relatado el guardia civil, a su llegada al lugar de los hechos uno de los supuestos asaltantes estaba sentado a “escasos metros” del fallecido y se encontraba “en estado de shock”.
Respecto al presunto autor de la muerte del ladrón, el agente ha indicado que el hombre se mostraba “tranquilo” y que efectuó una segunda llamada a la Guardia Civil para avisar de que le habían intentado robar. “Decía que habían entrado en su finca y que se había defendido”, ha reiterado el testigo.
La vista oral ha proseguido con la declaración de un agente de la Policía Judicial de Inca, quien ha señalado que uno de los asaltantes le confesó que habían accedido a la finca para sustraer plantas de marihuana y que el morador había salido “ya con un arma y había atacado a la persona que cortaba las plantas”, el hombre que resultó muerto.
El policía ha precisado que estas manifestaciones se realizaron en dependencias policiales y sin la asistencia de letrado. Ha añadido que el detenido se encontraba “en estado de shock” y que era “el que más afectado estaba con diferencia”.
Asimismo, ha explicado que el propietario de la vivienda declaró que “había habido un incidente violento” después de que “cuatro personas entraran en su casa” y que logró “desarmar a uno y que cree que le asestó dos puñaladas”.
La Fiscalía solicita para el dueño de la finca una condena de 15 años de prisión por un delito de homicidio, mientras que para los tres asaltantes reclama una pena de 11 meses de cárcel para cada uno por el robo con fuerza en grado de tentativa.
Los hechos
Según el escrito de acusación, los hechos ocurrieron el 24 de septiembre de 2020, cuando cuatro personas se dirigieron a una vivienda de Inca con la finalidad de robar unas plantas de marihuana. Los tres acusados permanecieron en el exterior vigilando, mientras el cuarto individuo accedía al interior del inmueble.
Este último habría entrado a la casa a través de un hueco practicado en una valla metálica instalada sobre el muro que rodeaba la finca. En ese momento fue sorprendido por el propietario, quien, en el transcurso de un forcejeo, le asestó varias puñaladas.
El asaltante, gravemente herido, consiguió huir, pero el dueño de la finca lo persiguió hasta el exterior. Una vez lo alcanzó, lo apuñaló de nuevo y se marchó del lugar. La víctima falleció allí mismo poco después a consecuencia de las heridas.
Además de los 15 años de prisión, el Ministerio Público reclama que se indemnice a la familia del fallecido con una cuantía cercana a 157.000 euros.