El exDAO acusado de agresión sexual sostiene que la mujer acudió a su domicilio de forma libre y consciente

La defensa del exDAO José Ángel González niega la agresión sexual y acusa a la denunciante de contradicciones y de actuar por resentimiento.

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El exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González (c), a su salida del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8, a 17 de marzo de 2026, en Madrid (España). Alberto Ortega - Europa Press

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El ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, ha cuestionado las "contradicciones" que, a su juicio, se produjeron en la declaración judicial del pasado martes de la mujer que le ha denunciado por una presunta agresión sexual. La defensa del exalto cargo sostiene que la denunciante decidió acudir a su vivienda de manera "propia y consciente, difícilmente compatible con la versión de una subida forzada o realizada contra su voluntad".

Según el escrito presentado por la representación legal de González, al que ha tenido acceso Europa Press, la mujer "reconoció" ante el juez que accedió al domicilio porque "quería saber" si le "seguía mintiendo" en relación con "unas supuestas relaciones" que ella creía que el exDAO "tenía con otras mujeres".

En el mismo documento, el abogado del exmando policial reprocha que la querellante afirmara "que se sintió agredida durante su estancia en el domicilio" de González, pese a que, siempre según la versión de la defensa, admitió que permaneció en la vivienda por decisión propia.

"Sin embargo, a preguntas realizadas en sede judicial sobre por qué, si se encontraba incómoda o estaba siendo tocada contra su voluntad, no abandonó el lugar, ella manifestó que decidió permanecer allí porque 'quería ver lo que él me estaba diciendo'", recoge el escrito.

La defensa añade que la mujer declaró que continuó en la casa porque "estaba interesada" en que le "diera las explicaciones" que decía que "iba a dar".

La despedida y el "adiós, cariño"

El exDAO sostiene que durante la vista se escuchó "perfectamente" cómo la denunciante se despidió de él con la frase: "Nos vemos el domingo". La mujer respondió: "No lo recuerdo, si fuera así ya le digo que se pueden decir muchas cosas pero era por salir de la situación", según el relato del propio González.

El escrito de la defensa apunta también que la querellante añadió un "adiós, cariño", algo que, en opinión del exmando policial, "resulta incompatible con el comportamiento de quien afirma haber sido víctima de una agresión sexual instantes antes".

En esa misma línea argumental, el abogado del exDAO afirma: "Quiere hacernos pensar que es víctima una persona que sube al domicilio por propia voluntad con un arma reglamentaria; que permanece por propia voluntad, requiriendo continuamente información de forma inquisitiva; que se le invita varias veces a marcharse; que adopta una actitud cariñosa; que requiere que se le preste más atención; que recrimina que no se le haga caso y que se despide con un "adiós, cariño, nos vemos el domingo", cuando la realidad es que es una persona celosa, posesiva y resentida con la única intención de causar el mayor mal a mi mandante".

Además, la defensa "interesa expresamente que se aperciba a la parte querellante para que se abstenga de realizar nuevas manifestaciones públicas que revelen, tergiversen o valoren el contenido de la presente instrucción".

González niega la agresión y habla de "pretensiones"

En su comparecencia del martes ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer n.º 8 de Madrid, que instruye la causa, González rechazó haber agredido sexualmente a una subordinada y atribuyó la querella a las "pretensiones profesionales y personales" de la denunciante, según informaron fuentes jurídicas.

Ambas partes mantuvieron versiones completamente opuestas de lo sucedido ante el magistrado. A la salida, en declaraciones a los medios, el exDAO afirmó que acudió al juzgado para "demostrar" su "inocencia" y subrayó que la denuncia le ha "destrozado la vida personal, familiar y profesional".

"Me han destrozado la vida por algo que no he hecho en absoluto. Ya me han juzgado, me han condenado sin ninguna prueba. Yo lo único que veo aquí en todo esto es maldad, ruindad y odio. Odio por no haber conseguido las pretensiones que ella quería, pretensiones profesionales y personales", manifestó ante los periodistas.

Por su parte, el abogado de la denunciante explicó que la mujer se ratificó íntegramente en la querella durante una declaración que calificó de "dura y difícil", en la que detalló los hechos, respondió a todas las cuestiones planteadas y, según su versión, "acreditó todos los extremos que se le han preguntado".

El letrado de la acusación añadió: "Frente a eso, hemos tenido a un investigado que se ha acogido a su derecho primero a no declarar las preguntas de esta parte y luego se ha acogido a su derecho a mentir. Ha estado errático, no ha contestado a cosas y yo creo que se le han pillado en muchas mentiras".